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INSÓLITO

Bombuchas heladas, corridas y heridos: la peligrosa “broma” que encendió la alarma en Orán

Los episodios se concentraron principalmente sobre calle San Martín
Por Redacción Voces Críticas
viernes 30 de enero de 2026

Salta (Redacción Voces Críticas) La tranquilidad habitual del centro de Orán se vio alterada por una peligrosa modalidad que generó preocupación entre vecinos y transeúntes. Un grupo de jóvenes fue demorado después de protagonizar ataques al azar con bombuchas congeladas, arrojándolas contra peatones y motociclistas que circulaban por la vía pública. Los impactos provocaron golpes, sustos y situaciones de riesgo que pudieron terminar en accidentes mayores.

Los episodios se concentraron principalmente sobre calle San Martín, una arteria de alto tránsito, donde varias personas denunciaron haber sido sorprendidas por proyectiles de hielo lanzados desde la vereda. Las bombuchas, endurecidas por el frío, se transformaron en objetos contundentes capaces de generar lesiones, muy lejos de lo que podría considerarse una simple broma de verano.

Uno de los hechos más graves tuvo como víctimas a una pareja que se desplazaba en motocicleta. Sin previo aviso, al menos siete jóvenes comenzaron a arrojarles bombuchas de manera directa. El conductor perdió estabilidad por unos segundos y estuvo a punto de caer, mientras su acompañante terminó empapada y con marcas visibles producto de los golpes. El susto fue mayor al imaginar lo que podría haber ocurrido en plena circulación vehicular.

Tras el ataque, los damnificados intentaron radicar la denuncia, pero se toparon con trabas administrativas que incrementaron la indignación. Según relataron, les indicaron que sin una caída o un certificado médico no podían formalizar la presentación. Mientras tanto, nuevos llamados al 911 alertaron sobre la continuidad de los lanzamientos de bombuchas, lo que motivó un operativo policial en la zona.

La intervención de los efectivos permitió demorar a varios sospechosos y dispersar al grupo, aunque el malestar vecinal persiste. Comerciantes y residentes advirtieron que este tipo de conductas no es nueva y que en otras oportunidades las bombuchas congeladas ya habían provocado accidentes. Incluso recordaron un antecedente trágico ocurrido años atrás, cuando una mujer embarazada cayó tras un ataque similar, con consecuencias irreparables.

El episodio volvió a encender el debate sobre los límites entre la diversión y la violencia. Lo que algunos consideran un juego puede convertirse en un riesgo concreto para terceros, especialmente en zonas de tránsito intenso. Por eso, desde el barrio insistieron en la necesidad de controles preventivos y mayor presencia policial para evitar que las bombuchas vuelvan a transformarse en un arma improvisada contra cualquiera que pase por la calle.

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