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jueves 4dejuniode 2026

INDIGNACIÓN TOTAL

Mala praxis fatal: condenaron al anestesista que usó el celular y causó la muerte de un nene

El anestesista Mauricio Atencio Krause fue condenado a tres años de prisión en suspenso e inhabilitado para ejercer la medicina
Por Redacción Voces Críticas
martes 10 de febrero de 2026

ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) La Justicia de Río Negro condenó a Mauricio Javier Atencio Krause, anestesista de General Roca, a tres años de prisión en suspenso por el homicidio culposo de Valentín Mercado Toledo, el niño de cuatro años que murió tras una cirugía realizada el 11 de julio de 2024. Además, el tribunal dispuso su inhabilitación para ejercer la medicina por siete años y seis meses.

El veredicto fue informado este mediodía por el juez Emilio Stadler, luego del juicio de cesura iniciado una semana atrás. El fallo también establece que el anestesista deberá cumplir reglas de conducta estrictas durante tres años, entre ellas presentarse mensualmente ante la Justicia y abstenerse de cometer nuevos delitos.

Durante el juicio se acreditó que el profesional abandonó el quirófano, utilizó su teléfono celular durante la intervención y que la sala de operaciones carecía de controles clínicos adecuados, incluso de un desfibrilador. Para el tribunal, esas acciones y omisiones fueron determinantes en el desenlace fatal.

Los fiscales del Ministerio Público Fiscal habían solicitado una pena similar, aunque con 10 años de inhabilitación profesional, pedido que también fue respaldado por la querella en representación de los padres del niño. La defensa, en cambio, había solicitado la pena mínima y que cualquier restricción se limitara al ámbito de la medicina pediátrica, planteo que fue rechazado.

El caso ocurrió en el Sanatorio Juan XXIII, donde Valentín ingresó para una cirugía programada por una hernia diafragmática que no presentaba urgencia. Según se reconstruyó en el expediente, el niño sufrió un paro cardíaco en quirófano y quedó con muerte encefálica producto de la falta de oxígeno, situación que no fue informada con claridad a la familia en un primer momento.

De acuerdo a la investigación judicial, el anestesista se distrajo con el celular durante al menos 20 minutos en un momento crítico, tiempo suficiente para que la máquina de anestesia dejara de funcionar correctamente. “Solo tenía que mirar el monitor o al paciente”, subrayó la fiscalía al describir la gravedad de la negligencia.

La sentencia marca un fallo clave en materia de responsabilidad médica, al considerar que la conducta del anestesista fue decisiva en la muerte de un niño sano, que había ingresado al quirófano para una intervención de bajo riesgo y nunca volvió a despertar.