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martes 21dejuliode 2026

DEBATE

Salud Mental: el nuevo proyecto de ley busca facilitar la internación involuntaria en casos de adicciones

La iniciativa propone reformas clave para que las familias puedan intervenir en situaciones críticas
Por Redacción Voces Críticas
viernes 10 de abril de 2026

SALTA (Redacción Voces Críticas) El debate por la actualización de la Ley de Salud Mental sumó un nuevo capítulo de alto impacto. Un reciente proyecto de ley puso sobre la mesa uno de los puntos más polémicos y demandados por las asociaciones de familiares: la posibilidad de habilitar la internación de personas con adicciones incluso sin su consentimiento previo, siempre que se cumplan ciertos requisitos específicos.

La propuesta busca derribar las actuales trabas legales que, en muchos casos, dejan a las familias de los pacientes en un laberinto burocrático y sin herramientas ante situaciones de riesgo inminente. Según los impulsores de la medida, el sistema actual suele exigir una voluntad de tratamiento que, por la propia naturaleza de la enfermedad, el adicto no puede manifestar.

La distorsión de la realidad y el juicio nublado

En diálogo con la prensa, el licenciado Nicolás Rallé analizó los puntos centrales de la reforma y puso el foco en la capacidad de decisión del paciente. Para el especialista, la dependencia extrema genera una barrera cognitiva que impide cualquier elección libre.

"A alguien que atraviesa una adicción se le hace cuesta arriba optar por algo que no sea el consumo de la sustancia", señaló Rallé.

El psicólogo explicó que en estos cuadros clínicos se produce una "nubosidad" en el juicio, donde la percepción subjetiva del paciente se desconecta por completo de la realidad objetiva. Bajo este estado, el sujeto no alcanza a dimensionar la gravedad de su deterioro físico y mental.

El origen de la palabra "adicto" y la falta de libertad

Rallé también aportó una mirada etimológica para explicar por qué es complejo esperar una decisión racional de quien padece esta patología. Recordó que el término proviene del latín addictus, que históricamente se vinculaba a los esclavos por deuda.

En este sentido, el profesional planteó un interrogante ético y legal: ¿cómo se puede demandar un consentimiento libre a alguien que está, técnicamente, sometido a una sustancia? Esta premisa es la que sostiene el cambio de paradigma en el proyecto, buscando priorizar la preservación de la vida por sobre la autonomía de voluntad en momentos críticos.

Situaciones límite: cuando el consumo rompe todos los bordes

El especialista advirtió que, sin una intervención externa a tiempo, el deterioro puede llevar a conductas extremas y macabras. Para graficar el nivel de desesperación y pérdida de límites que genera la adicción, Rallé mencionó casos de una gravedad inusitada:

  • Conductas sociales totalmente fuera de norma.
  • Situaciones donde el paciente llega a inhalar gases de descomposición en cementerios, perforando ataúdes para aspirar vapores a través de pipas.

Uno de los ejes del proyecto es el alivio a los entornos afectivos. Muchas veces, son las familias quienes agotan todas las instancias de contención y se encuentran con que la ley vigente les impide actuar hasta que no ocurre una tragedia.

La iniciativa busca que el Estado y la Justicia brinden un marco de protección más ágil, permitiendo que el entorno familiar recupere un rol activo en la asistencia del paciente. Mientras el proyecto avanza, la discusión sigue abierta entre quienes defienden a ultranza las libertades individuales y quienes consideran que, en situaciones de consumo problemático, la intervención es un acto de humanidad necesario. Informa Voces Críticas