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miércoles 3dejuniode 2026

INDIGNANTE

Un entrenador fue condenado en Tartagal y la sentencia generó impacto en el ámbito deportivo

La Justicia le impuso seis años de prisión efectiva y ordenó incorporar su ADN al Banco de Datos Genéticos
Por Redacción Voces Críticas
lunes 25 de mayo de 2026

Salta (Redacción Voces Críticas) La Justicia salteña condenó en Tartagal a un hombre de 56 años que se desempeñaba como entrenador de fútbol y remisero, tras encontrarlo culpable del delito de estupro agravado por su condición de encargado de la educación de una adolescente. La sentencia fue dictada por la jueza Sandra Sánchez, quien ordenó además que el condenado cumpla seis años de prisión efectiva.

El caso generó fuerte impacto en Tartagal debido a que el acusado trabajaba dentro de una institución deportiva a la que asistía la víctima. Según se ventiló durante el juicio, el hombre aprovechó el vínculo de confianza y la asimetría de poder para mantener encuentros íntimos con la joven entre 2024 y febrero de 2025.

Durante el proceso judicial, la magistrada absolvió al acusado del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado, aunque sostuvo la condena por estupro agravado. En los fundamentos expuestos durante las audiencias, se remarcó que el consentimiento de la víctima se encontraba viciado por la inmadurez sexual y la posición de autoridad que ejercía el entrenador.

La investigación determinó además que algunos de los episodios ocurrieron contra la voluntad de la adolescente, en un contexto marcado por manipulación y aprovechamiento emocional. La causa avanzó con distintas pruebas testimoniales y pericias que terminaron sosteniendo la acusación principal en el debate oral.

Con la sentencia ya dictada, la jueza ordenó que, una vez firme el fallo, el ADN del condenado sea incorporado al Banco de Datos Genéticos. La medida busca reforzar los mecanismos de control y seguimiento de agresores sexuales condenados por la Justicia.

El fallo vuelve a poner en discusión en Tartagal el rol de las instituciones deportivas y educativas en la protección de menores, especialmente en ámbitos donde existen relaciones de autoridad y confianza que pueden derivar en situaciones de vulnerabilidad para adolescentes.