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viernes 17dejuliode 2026

INFANCIA MARCADA

Rodrigo De Paul reveló la dura historia detrás de su éxito: la ausencia de su padre y el fútbol como salvación

Detrás de los títulos y las celebraciones aparece un recorrido atravesado por ausencias, decisiones tempranas y personas que dejaron una huella imborrable en su vida
Por Redacción Voces Críticas
viernes 17 de julio de 2026

Rodrigo de Paul alcanzó la cima del fútbol mundial con la conquista de una Copa del Mundo y dos Copas América, pero detrás de los logros deportivos existe una historia personal marcada por desafíos que lo acompañaron desde la infancia. A sus 32 años, el mediocampista reconoce que gran parte de su carácter se forjó en un contexto familiar complejo que lo obligó a crecer antes de tiempo.

Nacido en Sarandí, el jugador de la Selección argentina atravesó una niñez en la que la figura paterna estuvo ausente. En ese escenario, su madre, Mónica, se convirtió en el sostén absoluto del hogar y en la persona más importante de su vida. “Me crió mi mamá”, expresó en más de una oportunidad, una frase que resume el profundo vínculo que construyó con ella. Mientras tanto, el fútbol comenzaba a ocupar un lugar central en sus días, entre partidos improvisados y tardes interminables en las canchas del barrio.

La infancia y vida de Rodrigo de Paul

Con el paso de los años, el propio De Paul comprendió el papel fundamental que tuvo la pelota en su desarrollo. “La pelota me salvó de momentos muy duros que vivía en mi casa”, confesó. Más que un simple pasatiempo, el deporte se convirtió en un refugio emocional que le permitió encontrar estabilidad y escapar, aunque fuera por unas horas, de las dificultades que atravesaba su entorno. Informa Voces Críticas.

La convicción de convertirse en futbolista profesional lo llevó a tomar una decisión que no suele ser habitual para un adolescente. A los 14 años habló con su madre, dejó el colegio y se mudó a la casa de su abuela para concentrarse de lleno en los entrenamientos. Su objetivo era claro: progresar en el fútbol y contribuir a mejorar la situación económica de su familia. Aquella elección implicó asumir responsabilidades que generalmente llegan mucho más tarde.

La infancia y vida de Rodrigo de Paul

En ese recorrido apareció una figura clave: su abuelo Osvaldo. El futbolista siempre lo recordó con enorme cariño y llegó a definirlo “como un padre”. Fue quien lo acompañó en los momentos más importantes de su formación, llevándolo a las prácticas y apoyándolo en cada paso. Sin embargo, la muerte de Osvaldo cuando Rodrigo tenía apenas 14 años representó uno de los golpes más duros de su vida.

La pérdida coincidió con una etapa de incertidumbre en la que incluso llegó a pensar en abandonar su sueño. No obstante, la oportunidad de continuar creciendo en Racing terminó cambiando el rumbo de su historia. Hoy, convertido en uno de los líderes de la Scaloneta, De Paul observa aquel camino con sinceridad y sin romantizar las dificultades. Entiende que el fútbol no solo le abrió puertas, sino que también le enseñó disciplina, resiliencia y el valor de asumir responsabilidades para construir un futuro mejor para los suyos.