LA INJUSTICIA EN SU MÁXIMO ESPLENDOR

Como al pasar...

Ojalá la voz de la conciencia deje de ser un murmullo y se transforme en un grito en los que tienen la responsabilidad de elegir
domingo, 16 de diciembre de 2018 · 10:21

Como si fuera al pasar, en forma casi imperceptible y aprovechando el enorme impacto que tuvieron en los medios las declaraciones de Thelma Fardín, el Senado de la Nación aprobó, ese mismo día, dos pliegos claves para ocupar vacantes de jueces federales. Uno, el del juez federal, competencia electoral de Santiago del Estero, Dr. Santiago Argibay, integrante del Superior Tribunal de Justicia de esa provincia y fuertemente cuestionado por la diputada nacional Elisa Carrió. El otro, el pliego de Gustavo del Corazón de Jesús Fresneda, ex secretario penal del Juzgado Federal con competencia electoral de Corrientes, cuyo titular, el Dr. Carlos Soto Dávaila, fue citado a prestar declaración indagatoria por el juez Sergio Torres en los Tribunales de Comodoro Py. Además de que ordenó la detención de dos de sus actuales secretarios, por considerar que más de cien escuchas telefónicas lo vinculan directamente con la banda de narcotraficantes en la que fue involucrado el intendente de la localidad correntina de Itatí en la conocida mediáticamente como “Operación Sapucay”. Soto Dávila tiene más de once pedidos de juicios políticos sin resolver en el Consejo de la Magistratura del Poder Judicial de la Nación por diferentes causas en las que, supuestamente, favoreció la excarcelación de narcotraficantes.

 

La causa en la que Torres citó al juez federal correntino Soto Dávila, es la misma en la que en 2017 cobró notoriedad nacional con las detenciones del intendente de Itatí, Natividad “Roger” Terán, del vice intendente Fabio Aquino y del jefe de la Comisaría de Itatí, Diego Ocampo Alvarenga. Es decir, la investigación donde se descubrió una escandalosa red de corrupción que involucra directamente al poder correntino. Ahora bien, Gustavo Fresneda, quien fue durante largos años secretario penal del Juzgado Federal de Corrientes, hoy bajo la lupa de la justicia, también tuvo varias denuncias ante el Consejo de la Magistratura, una por enriquecimiento ilícito, que paradójicamente tramita en el Juzgado Federal de Paso de los Libres, para el cual se le dio el acuerdo. Dicho de otro modo, deberá investigarse a sí mismo. Otra, por devolverle aeronaves a una banda de narcos, implicado en un caso de transporte internacional de estupefacientes, violando la letra expresa de la ley en materia de decomisos y curiosamente fue propuesto para dicho cargo, por el ex gobernador Ricardo Colombi, de quien también fue su abogado.

 

Cabe recordar que este año, otro escándalo similar salpicó al intendente de la localidad correntina de Empedrado, con lo cual el panorama aparece desolador si se les da acuerdo y asumen jueces sospechados de corrupción, antes de asumir sus cargos. Estos episodios, de enorme gravedad institucional, ocurrieron la misma semana en que el fiscal federal Carlos Amad, requirió una elevadísima pena para el ex juez federal de Orán , Raúl Juan Reynoso, a quien se lo acusa de haber cometido los mimos hechos por los cuales el juez federal Sergio Torres imputó e indagó al actual federal de Corrientes Carlos Soto Dávila, quien a diferencia de Reynoso, suma además la competencia electoral de dicha provincia litoraleña. Sin duda el “affaire” Reynoso no parece haber dejado enseñanzas.

 

Más desalentador aún es que, quienes integran el Consejo de la Magistratura del Poder Judicial de la Nación, que cuentan con todos estos antecedentes en forma documentada, no los hayan enviado a la Comisión de Acuerdo del Senado para impugnar a un postulante de esas características. Y más espeluznante aún, es que desde el Ministerio de Seguridad de la Nación, o a quienes se les encargó la reforma del Código Penal, autoricen a disparar armas de fuego a integrantes de las fuerzas de seguridad, cuando se ha informado y comprobado judicialmente, en que en casos como los de Itatí, e incluso Orán, aparecieron integrantes de esas fuerzas vinculados a hechos gravísimos de corrupción. Ojalá la voz de a conciencia deje de ser un murmullo y se transforme un grito en los que tienen la responsabilidad de elegir. Esto también, como el título de esta nota, dicho como al pasar

Por Abel Cornejo para Voces Críticas

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