SALTA.- El 16 de junio de 2019, a las 7:07 hs, la Argentina continental completa, parte de Brasil, Uruguay y Paraguay sufrieron un apagón de varias horas.

Siendo Domingo no afectó sensiblemente la actividad económica habitual pero cuando pasaban las horas y el servicio no se restituía y además el Gobierno, una vez más, demoraba en dar una explicación plausible, la zozobra ganó a las familias.

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Fue muy sintomático y se prestó para muchas especulaciones conspirativas imaginarias el hecho de que en 4 provincias había elecciones que, al no ser mediante voto electrónico, pudieron desarrollarse con bastante normalidad. Solo tuvieron que esperar hasta que la luz natural ayudara a identificar los votos en los cuartos oscuros.

Las explicaciones que comenzaron a dar los funcionarios fueron como el apagón, oscuras.

 

La primera acusó a una tormenta que habría alterado el funcionamiento de Yacyretá y teniendo que interrumpir el servicio. Esta duró muy poco, puede haber sido una “Fake news” de algún trol, no se sabe. Lo que si es cierto es que encendió la alerta del Ente Binacional Yacyretá que se dio cuenta que podía quedar enganchado como responsable de algo ajeno y comenzó a trabajar en la “Reducción de Daños”. (https://www.baenegocios.com/economia-finanzas/Yacyreta-desmintio-que-la-falla-que-causo-el-apagon-se-haya-originado-en-la-central-20190617-0007.html) Fueron más rápidos que el Ejecutivo Nacional.

Horas después, a las 13:44, es decir 6 horas y 37 minutos después de sucedido el corte, dando también tiempo a la angustia poblacional habló el Presidente. En realidad utilizó la red social del pajarito, seguramente porque su brevedad limita los errores posibles, pero la usó para decir que “otro” iba a hablar del asunto.

Casi 2 horas después vino la conferencia de prensa de Gustavo Lopetegui.

¿Qué dijeron?  Simplificando

1) Que fue un hecho rarísimo que sucede todo el tiempo.

2) No hubo alerta

3) Que no tienen en claro que lo ocasionó

4) Que es imposible que vuelva a suceder

La primera es una afirmación medio rara. La segunda es una verdad a medias. La tercera y la cuarta las dejo a su criterio, porque articularlas es muy difícil. No saber cuál es la causa y suponer que no va a volver a suceder es insólito, por no decir mágico.

Aclarando en la oscuridad

Lo cierto es que las causas estaban claramente identificadas y advertidas desde hace bastante tiempo.

Explican los expertos que la red tiene en el tramo Yacyretá CABA una doble redundancia. Es decir que la electricidad es transmitida mediante 3 líneas paralelas. Esto permite asegurar que ante algún inconveniente de una de las líneas se destine las otras dos para continuar con el servicio. Incluso se administran los flujos eléctricos para que no se sobrecarguen estas líneas ante un evento. A ver, la idea es que el pasaje repentino de 3 a 2 líneas no produzca el colapso como el acaecido. Cuando estas con problemas de este tipo tenés que tomar electricidad de otra fuente, en este caso se trata de centrales termoeléctricas. Esta es la red, re- simplificada.

De las 3 líneas una estaba interrumpida por trabajos en la Torre 412, iniciados hace varios meses. Quedaban 2 líneas. Es claro que cuando se interrumpió programadamente la transmisión por esta línea, había que reconfigurar la transmisión en las otras dos líneas porque la capacidad había disminuido un 33% y la redundancia (la protección) también.

Había, entonces que buscar aportes de otros generadores que no utilizaran estas líneas para alimentar al Sistema Interconectado Nacional. Para esto se necesitaba centrales termoeléctricas alimentadas a gas.

La explicación que las autoridades de CAMMESA nos dieron ahora es que “normalizar” el sistema tendría un costo suplementario de U$S 3.500.000 en costo del gas importado. La prensa lo plantea como que este sería el costo del apagón.

La verdad es que si el gasto se hubiera efectuado con anticipación el apagón no se hubiera producido. Aquí es donde la “alerta”, la advertencia, SI existía. No hubiera habido conflicto con las sobrecargas de los sistemas de transmisión.

Si se hubiera consumido el gas necesario para generar electricidad fuera de Yacyretá, el país no hubiera perdido la actividad económica de un día no laborable. Así como cuentan el valor de un día de huelga, así debería informar el valor de un día de interrupción total de las actividades, para ser equitativos al menos en su injusticia.

Ahora la pregunta es ¿por qué el gobierno optó por ahorrar ese dinero? ¿Por qué puso en riesgo a la población en general por un valor muy menor al valor del día perdido?

Yo creo que es necesario pensar si existe alguna relación entre el ahorro del consumo de gas para electricidad y el anuncio coincidente de la primera exportación de nuestro gas. (https://www.infobae.com/economia/2019/06/03/la-petrolera-ypf-inicio-la-primera-exportacion-de-gas-licuado-desde-la-argentina/)

¿Sería posible pensar que el gas ahorrado en generación de electricidad fuera utilizado excedente de exportación y así poder dar un mensaje de algo logrado, un anuncio de campaña?

¿Por qué arriesgamos a la población para “Dar buenas noticias” como De La Rua, población que pudo quedarse encerrada en un ascensor o complicar a un electrodependiente?

Cuando la tercera línea de súper alta tensión salió de servicio por reparación programada no se debía recargar las otras dos para aprovechar el excedente de energía barata proveniente de Yacyretá y Brasil. Seguramente los especialistas le avisaron que era una jugada riesgosa pero en la Secretaría optaron por nuestro riesgo y a hacer campaña. No me digan que lo hicieron para ahorrar U$S 3.500.000 cuando gastas de a cientos de millones diarios para sostener el dólar en la City.

Tal vez estaban haciendo un ensayo, previendo que a CAMBIEMOS, se “les viene la noche”.

Lic. Félix González Bonorino