SALTA.- El sociólogo Agustín Pérez Marchetta dialogó con Voces Críticas y realizó un análisis del panorama político, los candidatos y los votantes.

V. C.: ¿Cómo está impactando este panorama político Nacional tanto en Salta como en la Argentina?

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A. P. M.: El Gobierno nacional arrancó con una economía orientada al mercado interno, esto fue virando en torno a los grupos económicos concentrados en conjunto con guiños para el mercado internacional y el capital financiero internacional. Esto fue deteriorando la economía del mercado interno de Argentina, el día a día del trabajador afectó al bolsillo de las personas y cada vez se empezó a desfasar mucho más este discurso de la meritocracia de ir para adelante y de hacer un esfuerzo, contrastando con la realidad económica cotidiana de las personas, entonces están en su momento de mayor legitimidad el Gobierno nacional. La alianza Cambiemos ahora refundó la alianza con la UCR. Lo que se vio ayer, fue un poco por descarte el nombre que se eligió. Se había hablado con Sáenz y con Urtubey, pero ellos no aceptaron. Pichetto dijo que sí, y la verdad es que el Partido Justicialista tiene muchísimas vertientes, muchísimas variables. Están fracturados los partidos políticos y hay más que nada una prominencia de las figuras políticas. Es un tablero como el del TEG, está la posibilidad la figura de los diferentes espacios ya que los espacios no están tan orgánicos como antes.

V. C.: ¿Es una deslealtad de Macri hacia el radicalismo el hecho de incorporar a Pichetto?

A. P. M.: Sí, creo que hay una cuestión de que no estaría a las alturas del momento histórico el radicalismo, en el sentido de que fue uno de los primeros partidos populares de América Latina y es casi el creador de la clase media. Pero ante la ausencia de figuras y de liderazgo político, el kirchnerismo lo eclipsó durante muchísimo tiempo y vio en Cambiemos una posibilidad de desbancarlo. Este desbanque del kirchnerismo fue el flanco económico y social del país. No sé si se acordarán los argentinos de que el radicalismo le dio los votos y fue la base política para que Cambiemos haga todo este desastre económico y social. La política es una dimensión muy fluctuante y cambia constantemente, pero sí se podría decir que dieron mucho y recibieron muy poco. La política siempre es una cuestión de negociación, de acuerdos y de alianzas; entonces si no te favorecen esos acuerdos o esas alianzas, creo que debe ser más una falta de pericia de negociación más que de deslealtad.

V. C.: ¿En el votante cómo impactan estos cambios? ¿La incertidumbre que generan muchos políticos hace que la gente rechace a la política como forma de ejercer la democracia?

A. P. M.: Puede ser. El pueblo argentino es un pueblo muy político, siempre han sido críticos y se han movilizado. Una de las herencias del kirchnerismo es la repolitización de la sociedad Argentina. Me parece que hay una fractura y un desgaste de las estructuras tradicionales clásicas de representación política, como ser los partidos, y hay algunos movimientos que están buscando pero todavía no sienten la representatividad de los partidos. Después hay una cuestión muy creíble que es el tema de la colonización mental que tienen las personas en estos momentos, porque el gobierno actual concentra poderes que nunca antes se habían visto. Para empezar tiene la Ciudad, la Provincia, la Nación y tiene poder económico y mediático. Entonces desde esos poderes están manipulando el imaginario social, las personas dicen: "Con Macri me fue horrible, pero no quiero que vuelva la chorra", tienen una falta de candidatos que representen lo que ellos necesitan. De todas maneras me parece que la realidad económica apremia y a las personas no les alcanza el sueldo y están viendo que la salida no es Macri. La colonización mental hace que las personas no quieran volver al kirchnerismo, que se robaba todo, y para hablar de corrupción creo que hay que analizarlo desde lo más general a lo más particular, y la corrupción está instalada en la sociedad Argentina desde el que paga una coima, el que se cuelga del cable. Hay un montón de guiños de indicadores sociales que nos dicen que hay una cuestión de corrupción que nos atraviesa hace décadas y que a mi modo de ver tiene un quiebre en la última dictadura militar que destruye la organización sindical de la Argentina, toda persona que estaba comprometida social y políticamente fue desaparecida.

V. C.: ¿Hay un redireccionamiento de la información sobre qué es lo que se tiene que ver y qué es lo que no?

A. P. M.: Creo que hay un saber popular que es innegable, y las personas se dan cuenta la distancia entre lo real y lo virtual, pero lo virtual está incidiendo muchísimo en nuestras representaciones y nuestras percepciones del mundo social y los medios de comunicación lo han hecho siempre. Hay muchos estudios que demuestran que las tasas de robos o de homicidios nunca se condicen con las noticias de robos o homicidios que dan los medios. Por otro lado, los que viven la realidad social de forma activa están accediendo a estas nuevas dimensiones o estos paradigmas de lo que es la Big Data o de los estudios informáticos. El que está más activo tiene una percepción de estos, pero el que está más pasivo se puede dejar llevar por la oleada informática y esta espuma virtual que atraviesa nuestro día a día.

V. C.: ¿Qué análisis hace del candidato Alfredo Olmedo?

A. P. M.: Creo que Alfredo Olmedo, a fuerza de la persistencia y del poder económico que tiene, está montado sobre una estructura económica muy importante que heredó de su padre y se sirve de todo el sentido común que hay en el imaginario político y social, y lo aplica a lo que él va haciendo día a día. Tiene un equipo político detrás, no creo que haya llegado solo.

V. C.: ¿Hay algo más que quieras agregar?

A. P. M.: Es importante poder aprender a construir alternativas políticas, sociales y económicas. Me parece que es un tiempo bisagra para la Argentina y vamos a decidir ponernos más a la derecha, más conservadores, o abrirnos más a la diversidad, a la pluralidad, a la tolerancia y el entendimiento. Creo que hay que ver, más allá de los dinosaurios de siempre, qué figuras están buscando referenciarse o poder salir adelante. Soy parte de Seamos Libres y nosotros nos vamos a adherir al Partido de la Victoria y llevamos como candidata a Pía, que es trans. Ojalá las personas puedan abrir la mirada, puedan tener un pensamiento crítico y puedan tener la apertura para aceptar lo diferente y enriquecerse de eso. Creo que el ser humano es diverso por naturaleza y después nosotros lo quisimos normalizar, pero somos diversos y no hay una persona que sea igual que la otra. Creo que hay que defender esa diversidad y llevarla como bandera, gobernar construyendo nuevas mayorías donde estén representadas las minorías.