SALTA.-El viejo dicho señala que si se quiere esconder un elefante hay que ponerlo al lado de otros elefantes y no ocultarlo, salvo que ese elefante sea rosado. Algo similar parece estar ocurriendo con un tema de vieja data como es el caso de unos “fondos reservados” que se imputaban a la cuenta de Gastos, Subvenciones y Becas.

Aquel Concejo Deliberante del cual “Turi” Rodríguez llegó a ser presidente por obra y arte de esas alquimias políticas que nunca posesionan al más capaz sino al de mayor habilidad para maniobrar políticamente, rasgo también ausente en Rodríguez que habría llegado a ese sitial por ser un “pollo” de Miguel Ángel Isa, le había promovido juicio político luego de realizar una investigación de la gestión 2012 durante la cual Rodríguez manejaba una cuenta reservada de la cual no tenía que rendir cuentas. El hecho es que esa cuenta fue aprobada por un monto de 3,5 millones de pesos y terminaron gastándose 11 millones y todo terminó en la promoción de un juicio político contra el Tribunal de Cuentas Municipal cuyos integrantes fueron acusados de incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos.

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El otro acusado fue el concejal Tomás Salvador Rodríguez, obviamente.

Que el ahora diputado Rodríguez no es hombre de muchas luces intelectuales, eso ha quedado demostrado nada más que son sus proyectos de entonces como fueron propiciar junto a su par, Martín Ávila la destrucción del Monumento a Manchalá, aduciendo el afiebrado argumento de que abajo se hallarían cuerpos de desaparecidos. No menos “brillante” fue la idea cambiar el nombre de la Avenida Virrey Toledo por Bicentenario de la Patria. Últimamente, Rodríguez, ya en un rapto absoluto de enajenación mental propuso trasladar las cenizas del General Martín Miguel de Güemes desde el Panteón de las Glorias del Norte donde reposan actualmente hasta el Museo de Güemes. Algo de beneficio concreto para los ciudadanos, nada. 

Pero para lo que sí parece que Rodríguez habría sido lúcido es para el movimiento de los dineros públicos “reservados” que no se rendían y que durante el periodo 2011-2013 habrían superado la friolera de los 30 millones de pesos. ¿Dónde está ese dinero? Rodríguez “no sabe, no contesta”.

Ahora bien, esta cuestión de los millones de gastos reservados y su destino incierto, salpica al entonces intendente Miguel Isa (que también se vería salpicado por la cuestión de los “Bolsos de López) ya que habría existido entonces una correlación directa entre la gestión de Rodríguez y la de Isa en la cuestión de las becas, un tema que nunca quedó claramente dilucidado. 

En su momento el ex diputado Carlos Zapata supo denunciar ante la Justicia esta cuestión de los gastos reservados que se manejaban a discreción además de “premios” (sobre sueldos) con los que se habrían tentado a los concejales para lograr el voto de los ediles en proyectos que el Ejecutivo municipal precisaba sacar. 

Ahora, la AFIP determinó que en relación a los montos denunciados se estaría hablando de una evasión cercana a los 10 millones de pesos –un 35% del monto total- de lo que habría manejado discrecionalmente la dupla Rodríguez-Isa. 

El problema de los dirigentes políticos es que pareciera que no meditan sobre lo que enseña la historia. Si hubieran leído, sabrían que el mafioso Al Capone no terminó sus días en cárcel por los 300 asesinatos que se le adjudicaban sino por no haber pagado sus impuestos.

Franco Alvarado para Voces Críticas