SALTA.- La tala indiscriminada de monte nativo para extraer madera de forma ilegal es una realidad que todos en la zona conocen pero nadie actúa en favor de salvar el medio ambiente porque es un gran negocio que favorece a encumbrados políticos. 

Un viaje a la zona caliente para conversar con testigos de los desmontes arroja que en los últimos meses se habrían arrasado más de 400 hectáreas en zonas donde se establecen familias de pueblos originarios y algunas criollas. 

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Son dos los motivos que impulsan esta depredación de extensas zonas arboladas, la plantación de soja y el pastoreo de ganado, provocando un impacto ambiental de consecuencias devastadoras. 

 Para la tala de los montes se ocupa a gente originaria de la zona a quienes explotan otorgándoles un talonario o guía que les daría un derecho sobre las tierras por el cual, tanto algunos políticos como empresarios les pagan algunos pesos a cambio de esos papeles con los cuales depredan las zonas comercializando la madera a precios industriales. 

Según una fuente a la que accedió Voces Criticas.com,  el intendente de Rivadavia Banda Sur, Leopoldo “Polo” Cuenca, estaría detrás de esta red de manejo de las guías que los originarios y criollos les venden por un miserable monto. No es la primera vez que el nombre de Cuenca se ve envuelto en manejos poco claros en cuestión de tierras; una dudosa cesión de tierras de casi 4.000 hectáreas en Las Colmenas es un tema no aclarado todavía.

Los testigos coinciden en resaltar la impunidad que reina en el Chaco salteño donde casos como el de Cuenca y otros se verían favorecidos por la acción complaciente de fiscales y jueces que “duermen” causas contra funcionarios públicos, además de la complicidad de policías que actúan en forma bochornosa.  

Otro nombre que aparece mencionado en los supuestos manejos que habría con la tala de bosque nativo es del diputado Ramón Villa, miembro de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados quien actuaría en connivencia con “Polo” Cuenca y serían beneficiarios de este ilegal negocio de la madera. 

El “negocio” vendría formulado de la siguiente manera: los formularios o guías que otorga la provincia a los puesteros para la extracción de madera en una parcela le son comprados por los políticos o empresarios de maderas de la zona que obtienen esos papeles por una monedas además de explotar a los residentes en la tala del monte. Cuando en un sector se agota la madera, repiten la operación y así la madera viaja desde su origen hasta las metrópolis con guías que incluso serían truchas. 

Nada se respeta en este tipo de negocio ya que se talan ejemplares centenarios con lo cual además del impacto al medio ambiente se está destruyendo la identidad del Chaco salteño que va perdiendo sin cesar sus recursos. 

Esta región es la que exhibe los índices más altos de pobreza y la mayor parte está pintada de amarillo, es decir, que no se podría talar para utilizar la tierra con destino a la producción agroganadera, sino es mediante técnicas sustentables que no se aplican en la mayoría de los casos.

De continuar esta situación donde el desmonte avanza con la supuesta complicidad de funcionarios públicos, los pobladores dicen que terminarán “entre escombros” cuando la desertificación avance. “Ese es el futuro”, dicen, una paradoja ya que en lugar de mirar hacia adelante con esperanzas lo que está por venir es mayor atraso y devastación.

Por Horacio Carranza para Voces Críticas