SALTA.- Un episodio propio de un lumpenaje de baja estofa se vivió en la jornada de hoy en el hasta entonces “Honorable” Concejo Deliberante cuando dos ediles protagonizaron una escena de pugilato que terminó al mejor estilo de una pelea de pelanduscas de lupanar barato, o sea, a mechonazo limpio.

En efecto, según cuentas las crónicas de ring-side el representante del PRO, Alberto Castillo (nombre de “Taita” tanguero si los hay) y su par, Martín del Frari se desconocieron en un pasillo del centro legislativo municipal y tras mostrarse los dientes la emprendieron a puñetazos. 

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La razón habría sido una diferencia en relación al proyecto presentado por el hombre de los globos amarillos sobre la colocación de antenas de telefonía celular en la Ciudad de Salta, quien habría recibido una “diferencia” pero económica a cambio de su actuación y ahora tendría que devolverla –siempre al decir de testigos no calificados- siendo que el dicho dinero ya habría sido “invertido” en sufragar vaya a saber qué necesidades del supuesto “untado”. 

Como sea, el hecho real y concreto es que ambos ediles se propinaron una nutrida andanada de golpes, cachetazos y puntapiés, mientras se tomaban de los pelos y a su turno se zamarreaban la testa. Lo que es motivo de duda hasta este momento es si el zarandeo logró acomodarle las ideas, en el caso de que tuvieran alguna. 

Con motivo de esta riña la sesión fue levantada y los vecinos continuarán esperando ahora, a que los “honorables representantes,” terminen su ronda de denuncias el uno contra el otro, días de reposo para reponerse de los golpes y recién vuelvan a la tarea, por la que cobran sustanciosas dietas, que el pueblo paga con sus impuestos. 

 De resultas de esta grotesca puesta en escena, tanto vecinos como protagonistas fueron a dar con sus huesos a la Comisaría del Barrio Escalabrini Ortiz donde asentaron las denuncias correspondientes. 

Según pudo ser establecido, el púgil Del Frari fue derivado a la Ciudad Judicial para ser examinado por el facultativo legal de turno a fin de verificar la importancia de los daños en su lado occipital y certificar que no se haya producido alguna fuga de masa encefálica. Allegados al damnificado negaron rotundamente esta última posibilidad, ya que dudan seriamente de la existencia de materia gris dentro de su cavidad craneana. Los médicos deberán expedirse al respecto. 

Es de suponer que el Cuerpo de Concejales plantee alguna cuestión en relación a esta incalificable actitud de sus pares que se comportaron como dos malandras debiéndole a la ciudadanía, por lo menos, un acto de desagravio simbólico. 

¿Será “Justicia”?

Por Matías Zorrilla para Voces Críticas