En el minimalismo consiste en la aplicación del principio menos es más. Esta es la máxima esencial del estilo minimalista, cuyo objetivo es reducir a lo fundamental para solo mostrar lo más sencillo y puro, dejando fuera todos los elementos sobrantes.

El estilo minimalista es una corriente de diseño en decoración, en el vestir y varios ítems más donde la presencia de artículos decorativos se reduce al máximo. Se destaca por ser una tendencia de líneas puras y sencillas, colores básicos y tejidos naturales, donde lo más básico y elemental es tendencia, pero a su vez inspira al resto de las tendencias. La moda actual se impregna cada vez más de un sentido práctico dejando a un lado lo barroco y lo meramente accesorio.

Mirá también

El abc de un buen minimalista

Pureza de líneas: la línea es en principio sencilla siguiendo la armonía natural del cuerpo. Ante la austeridad del estilo y dada la escasez de elementos disuasorios que puedan disimular defectos, es importante tener muy en cuenta el morfotipo de cada uno para actuar en consecuencia.

Tejido impecable: siempre que se eviten los tejidos babosos, con poco cuerpo o con inclinación a la  arruga, se admite casi de todo, desde tejidos clásicos, como la lana, hasta otros más de tendencia como el lúrex (fibra que interviene en diferentes tejidos para dotarlos de particulares efectos metálicos).

Colores neutros: Los colores genuinamente minimalistas son la gama de los grises, de los beige, el negro, el blanco y negro; otros colores también pueden encajar siempre que sean opacos. Elige tejidos lisos aunque una raya finita, un tweed o un tejido jaspeado tampoco molestan. Evita los estampados, sobre todo, si son muy vociferantes, pues acabarían con el bienestar tipo zen que debe trasmitir esta tendencia.

Ausencia de complementos: Descartados los que no tengan más utilidad que la estética. Lógicamente, los básicos como el bolso están permitidos.

Sobrevivir al minimalismo

¿Qué podemos hacer para encajar el minimalismo en nuestras vidas?

- Juega con los contrastes. Brillo-opaco, liso-jaspeado, etc., cuando los colores sean del mismo tono o de la misma gama.

- Se pueden mezclar colores (sin pasarse, dos o tres son suficientes). Siempre que sean planos y tengan similar textura.

- Elige prendas sencillas. Pero que se destaquen por un detalle en su diseño: una falda tableada, un abrigo con fuelle, una capa, un suéter de manga murciélago.

- El pelo irá en consonancia y muy bien peinado. Una cola de caballo bien estirada encaja a la perfección, igual que las melenas lisas. Las melenas cortas deben ser cuadradas. Las melenas apagadas y opacas no se contemplan en este estilo.

- La bijouterie está fuera de toda cuestión. De todos modos, unos aros metalizados o unos pendientes pequeños dan un toque elegante. (Marina Echánove/Adaptación de Cristo Hoy)