POR CAROLINA MENA SARAVIA

José de San Martín: vida y pasiones de un héroe inmortal

Ciento sesenta y nueve años nos separan del adiós a la vida del Libertador General San Martín, honores y gloria en horas decisivas para nuestra patria
sábado, 17 de agosto de 2019 · 17:10

SALTA.- (Por Carolina Mena Saravia) Hoy se cumplen 169 años del fallecimiento del general San Martìn. En estas horas aciagas para el país es conveniente recordar la vida de un luchador principista, al punto de no negociar los valores morales que enaltecieron nuestra nación y llevaron a la libertad a los pueblos del continente americano.

Aunque nacido en tierras del Virreinato del Río de la Plata (Yapeyù, 25 de febrero de 1778), a los seis años recalò con su familia en tierras españolas, más precisamente en Càdiz, para establecerse luego en la ciudad de Málaga. Una vasta carrera militar desarrollada en España le alcanzó para obtener el grado de teniente coronel. A los 34 años, previa escala en Londres, retornó a Amèrica para ser una pieza clave en el derrotero independentista que insuflaba los ánimos de las colonias españolas.

Febril dedicación puso de inmediato a estos fines, fundando el Regimiento de Granaderos a Caballo, que hoy porta orgulloso el nombre del Libertador y que debutó en el famoso combate de San Lorenzo. Ejerció también como jefe del Ejército del Norte, dando a luz la idea de libertad concebida en su fuero más íntimo, llevando a cabo el plan de aniquilar uno a uno los focos realistas, pues solo así se alcanzaría la libertad de nuestro pueblo y de los hermanos latinoamericanos.

Organizó el Ejército de los Andes, al que puso en marcha rumbo a la liberación del país vecino de Chile con las batallas de Chacabuco y Maipú previo cruce de la Cordillera de los Andes, en un acto de heroicidad en estado puro, no solo de él como jefe sino de los soldados que lo acompañaron con férrea convicción, para enfrentar la majestuosidad de las montañas, en un coloso desafío a la razón, demostrando que las convicciones son el mejor combustible para las acciones.

No le bastó la nación chilena, fue por más y se dirigió a Lima, Perú, declarando la independencia en 1821. En 1822, luego de la entrevista de la mentada entrevista de Guayaquil, cedió a sus aspiraciones personales y, legando su ejército al general Simón Bolívar, dio un paso al costado para dejar el campo libre a éste en orden a su liberación definitiva. Falleció en Boulogne sur Mer, un 17 de agosto de 1850, siempre atento a los avatares políticos de nuestra nación en ciernes.

Su vida es hoy más que nunca ejemplo de heroicidad, convicción y valores férreos, arcón en el que deberíamos sumergirnos para buscar el norte que hoy necesitamos en esta sufrida Argentina. Su escudo familiar ostenta certero lema: “Vivir se debe la vida de tal suerte que viva quede hasta la muerte”, máxima de cuño, difícil de olvidar.

 

 

Valorar noticia

0%
Satisfacción
0%
Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia

Comentarios

Otras Noticias