MUNDO.- La visita de María Vallejo-Nágera (48) a Uruguay despertó la curiosidad de un gran número de personas que concurrieron a escuchar su testimonio, la mayoría de ellos buscando tomar un baño de espiritualidad.

La escritora española, convertida al catolicismo en un viaje que realizó en 1999 a Medjugorje, Bosnia, contó su experiencia en una conferencia que tuvo lugar en el Club Defensor frente a unas 1.500 personas entre hombres, mujeres y muchos jóvenes.

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“Estoy aquí porque soy un producto de la misericordia de Dios”, anunció al comenzar a relatar su conmovedora experiencia de conversión que sintetiza en tres puntos fundamentales:

La vivencia de “un Amor tan grande, tan grande, que se siente en el alma como gozo lleno de paz. Un Amor en forma de rocío de agua al punto de que todo en el mundo pierde importancia, y el deseo de morir para seguir a ese amor, el Amor de Jesús”, describe María.

“La experiencia de vivir un juicio en pequeño: desfilan ante nuestros ojos todos nuestros pecados, TODOS. Este hecho es como mirarnos ante un espejo y ver tal y como Dios nos ve, el interior del alma”, revela.

“La verdadera conversión total, el arrepentimiento y la renuncia al pecado para volcarse a Jesús, a Dios”, agrega.

María nació en España en una familia católica. Estudió en colegios católicos, pero pronto se alejó de la fe. Más tarde se casó y se fue a vivir a Londres donde tuvo dos hijos. Su marido trabajaba en un banco y tenían una buena posición económica por lo que ella cuidaba de sus hijos. Según ella misma admite, en Londres llevaba una vida “frívola, fácil”.

Un día, dos de sus mejores amigas le dijeron que estaban planificando un viaje a un pequeño y perdido pueblo llamado Medjugorje en las montañas de Bosnia-Herzegovina. "¿Estáis locas", les pregunté con espanto mientras disfrutábamos un almuerzo en un restaurante de moda en Londres."¡Ese país está en guerra", les dije."Sí, lo sé", contestó una de ellas."Pero precisamente donde vamos no ha pasado nada, de momento"."¿Como es posible?", pregunté incrédula”, cuenta María.

Entonces, sus amigas comenzaron a relatar con entusiasmo todo lo que conocían sobre los acontecimientos de Medjugorje: sobre los videntes que insistían en que veían a la Virgen y sobre los muchos milagros que allí ocurrían.

“Al ser mi fe tan tibia e inconstante, no podía más que reprender a mis amigas en aquel almuerzo londinense en el año 1998″, cuenta. “Vais a encontrar una muerte violenta en ese lugar", les dije llena de desesperación, y en ese preciso instante advertí que alguien estaba muy cerca de mí, casi tocando mi espalda, justo a la altura de mis hombros. Y ese ser, o esa presencia, me habló al corazón. "¿Porqué tienes tanto miedo de conocerme?", dijo en un tono suave y tierno. No tengas miedo. Ven. Te espero en Medjugorje”.

Unos meses después, María viajó a Medjugorje. “Me sentía impulsada a emprender aquella locura a raíz del recuerdo de aquella extraña experiencia vivida en un restaurante londinense”, relata.

Ese viaje cambió su vida para siempre. Las vivencias que tuvo en ese viaje a Medjugorje fueron tan fuertes y profundas que María no fue capaz de hablar de ellas con un sacerdote hasta meses después.

Entre otras muchas experiencias, María relata: “El día era claro y caluroso. De pronto, sin saber cómo ni por qué, sentí una intensa necesidad de dirigir mis ojos hacia ese luminoso cielo primaveral. No capté nada fuera de lo normal, o de carácter sobrenatural, como muchos peregrinos admiten haber visto en Medjugorje. Pero sí sentí una extraordinaria experiencia de amor. En mi corazón lo que me ocurrió duró 10 minutos, pero en la realidad, cuando comprobé el tiempo transcurrido real por mi reloj, solo tres segundos se habían sucedido. Créanme si les digo que esos tres segundos cambiaron mi vida para siempre… En tan poco tiempo, me invadió todo el cuerpo y el alma un inmenso e indescriptible amor. Parecía a mis ojos como un rocío que se me posaba en el pelo, la cabeza, los brazos, en todo el cuerpo… Algo indescriptiblemente bello se derramó sobre mí”.

En estos días que María Vallejo-Nágera estuvo en Montevideo, además de la conferencia que dio en el Club Defensor, ella también compartió su testimonio en la capilla María Reina de la Paz y en la parroquia San José de la Montaña, donde concurrieron un gran número de jóvenes.

Malena Secco, quien invitó a María a visitar Uruguay, sostiene que la gran concurrencia responde a “la avidez de espiritualidad y de valores que existe en este momento entre los uruguayos”, y lo resume así: “En dos días que María estuvo en Uruguay, su página web recibió mil ingresos, mientras que la red social de oración `May feelings` tuvo dos mil entradas”.

María Vallejo-Nágera

Es una reconocida escritora española que esta semana estuvo en Montevideo donde brindó una conferencia sobre su experiencia en un viaje que realizó a Medjugorje, un pequeño pueblo en Bosnia-Herzegovina, que cambió su vida para siempre. Se dice que en Medjugorje varias veces apareció la Virgen y ocurrieron milagros; se sugiere incluso que, por milagro, el único pueblo que no fue bombardeado durante la guerra de los Balcanes fue Medjugorje, cuando todo a su alrededor quedó en ruinas. María Vallejo-Nágera cuenta que en ese lugar ella encontró el “verdadero Amor”. “La verdadera conversión total, el arrepentimiento y la renuncia al pecado para volcarme a Jesús, a Dios”.

LA RED SOCIAL DE ORACIÓN

El miércoles, previo a la conferencia que brindó María Vallejo-Nágera, tres jóvenes españoles que la acompañaron en su visita a Uruguay, presentaron la red social “May feelings”, y explicaron su funcionamiento.

También explicaron que esta red social surge en respuesta al pedido que el papa Benedicto XVI realizó a los jóvenes para que a través de las nuevas tecnologías transmitan el mensaje de Dios.

Uno de esos jóvenes se preguntaba cómo es posible que en un mundo lleno de redes sociales haya gente tan sola. Sostienen que May feeling “reza para cambiar el mundo, y es una herramienta para acercar a las personas a Dios a través de la oración”.

Algunas de las frases de María en su relato (video):

"Yo tuve un jucio final, y en ese juicio final yo pude ver el dolor espantoso que le causé a otras personas, pero lo peor fue entender que ese dolor se lo había causado a Cristo".

"No se pueden imaginar la vergüenza que el alma siente delante de Cristo".

"No se pueden imaginar lo que nos espera en el juicio final".

Ella le dijo: "Jesús qué ingrato es tu amor, yo nunca te voy a poder devolver ese amor que es casi inhumano y Jesús le dijo: "María es así como amo a todo el mundo, pero nadie me corresponde".

" Es tanta la ternura y el amor que uno siente por Jesús, que si el Señor se hubiera revelado a mi alma más de 3 segundos no hubiera aguantado, yo hubiera muerto, mi cuerpo  no hubiera aguantado, el corazón se me hubiera parado".

"He perdido el miedo a morir, porque es un paso para llegar a Él".

" Lo importante es salvarse, tenemos un destino y tenemos que alcanzar ese destino. Es eternidad y bondad, hay una puerta que se llama la Santísima Virgen María", el que se agarre a ella llega a él".

"Yo sé que Dios existe, yo sé que el  papa es Santo".

"El alma pertenece a Dios, y es rapídisma, y debe estar en contacto con Dios".

"Cristo es real en un pedacisto de Pan".

" El pecado venial es escupir a Cristo en la cara".

"El fuego que el Señor mete al converso es tan brutal que te quema".

" Si ustedes me preguntan si se puede vivir el cielo en la tierra, les diría que sí, yo ya lo estoy viviendo...".

"Todos tenemos cruces, porque sin la cruz no vamos a entra al cielo".

"La sagrada forma es el mismo Cristo que andaba en Galilea"

"El que tiene y recibe muchas gracias debe devolverlas".

Conferencia de María Vallejo-Nágera en Montevideo (Uruguay) el 14 de Noviembre 2012