En las últimas dos décadas pareciera que el tiempo y las horas se redujeron: los días quedan cada vez más cortos en medio de agendas desbordadas de actividades. Y si por la noche no logramos conciliar el sueño, nuestro cuerpo nos pasará factura perjudicando la vida cotidiana. En efecto, los especialistas aseguran que, dormir mal puede afectar las decisiones que tomamos durante el día

¿Cuán importante es dormir bien?. “El ritmo de vida que llevamos cambió, el día laboral se ha prolongado y en promedio dormimos 2 horas menos que hace 20 años”, sostiene en diálogo con Crónica el doctor Facundo Nogueira, jefe del Laboratorio del Sueño del Hospital de Clínicas y explica que se trata de un fenómeno cultural de la modernidad: “Además, con la llegada del celular, las computadoras, la televisión e Internet estimulamos demás nuestro cerebro, exponiéndolo a la luz artificial hasta la madrugada, lo que impide que el organismo entre en la fase de reposo”.

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Walter Behobi, es profesor titular de la cátedra de la materia "Psicoterapias" en la Fundación Barceló y Terapeuta Cognitivo. El investigador comenta a Crónica sobre la importancia de dormir las horas necesarias para mejorar nuestra calidad de vida. "Hay un montón de funciones que hace el organismo que sólo las puede llevar a cabo durante el dormir; funciones metabólicas, cognitivas y emocionales. Por ejemplo, hay diferentes funcionamientos del metabolismo que solo pueden ocurrir durante el sueño y en ciertas fases, con cierta duración y profundidad. Si eso no pasa, el cuerpo se ve perjudicado. Por eso está relacionado el mal dormir con los trastornos físicos", asegura Behobi.

"Las nuevas tecnologías están trayendo problemas que empezamos a visualizar, son dañinas en varios niveles, en nivel interpersonal por ejemplo. Las personas se pelean más y hacen parejas de otra manera con las redes sociales. Con respecto al sueño hace que el cerebro esté permanentemente estimulado con información muy compleja de gran nivel y también por la luz, una de las cosas que más influye. Estar permanentemente conectados y disponibles las 24 horas del día termina siendo perjudicial", asegura el psicólogo.

Las consecuencias no sólo son físicas, sino que también se relacionan con procesos mentales y el funcionamiento de nuestra cabeza. "Durante todo el día uno va gastando recursos mentales y los tiene que recuperar que es al momento de dormir. Por lo tanto, cuando uno duerme poco o mal, como tiene una menor cantidad de recursos cognitivos disponibles tiene mayores probabilidades de cometer errores, una mala toma de decisiones y pensar de una manera menos objetiva",comenta Behobi. 

Con la cabeza menos tiempo sobre la almohada

En la actualidad, se están reduciendo cada vez más las horas de sueño. "Esto tiene enormes impactos en la salud mental y física, estamos encareciendo el gasto en salud por todas las enfermedades que nos vienen debido a dormir mal. Por lo tanto, dormir mal sale caro, a los individuos, a las empresas y a los estados", sostiene enfático el especialista. 

Al mismo tiempo, los trastornos del sueño han ido en aumento. El más conocido es el insomnio; el no poder dormir. "También aumentó la prescripción de imnóticos y ansiolíticos, medicaciones psiquiátricas que ayudan a dormir. Esto quiere decir que a la gente le está costando más conciliar el sueño", agrega.

Dormir mal acelera el envejecimiento

Eduardo Borsini, médico coordinador de la Unidad de Sueño del Hospital Británico, asegura que “lograr una buena calidad y cantidad de sueño mejora las posibilidades de tener buena salud física, cognitiva y emocional”, y continúa “en un adulto reduce riesgos de obesidad e hipertensión y protege contra los deterioros de la edad y enfermedades como el Alzheimer, incluso se ha asociado a la reducción de las tasas de depresión”.

“Para muchos adultos, dormir de 7 a 8 horas puede ser determinante para mejorar su salud física y mental. Investigaciones recientes muestran la importancia de la cantidad adecuada de sueño para la salud del cerebro, ya que, durante el sueño, el cerebro elimina toxinas potencialmente dañinas para el envejecimiento del cerebro que se acumula durante el día mientras estamos despiertos”, comentó el especialista.

Sueño: su importancia en la fertilidad

Lo cierto es que el sueño también puede impactar en las condiciones de fertilidad. "Una alimentación adecuada, hacer actividad física, hidratarse bien, tomar poco alcohol, nada de cigarrillos y drogas, mantener en forma la mente, evitar el stress y la ansiedad, tener una buena sexualidad, y  dormir bien. Los hábitos saludables no son un capricho, se insiste porque son muy importantes para lograr el equilibrio que el cuerpo y la mente necesitan para funcionar de la mejor manera posible", explica el doctor Sergio Pasqualini, director científico de Halitus Instituto Médico.

Y agrega: "Varios estudios publicados relacionan los trastornos del sueño con la infertilidad porque se sabe que produce un desequilibrio que se traduce en trastornos metabólicos, hormonales, inmunológicos, neurológicos, etc., que afectan al normal funcionamiento de los distintos sistemas, incluido el reproductivo. Por ejemplo, puede afectar la normal ovulación, de la que en definitiva depende la preparación del endometrio para poder recibir al embrión".

Es importante aclarar que si se en el caso de presentarse algún trastorno del sueño no necesariamente sería la causa de la infertilidad "pero podría influir, por eso, hay que evaluarlo en el contexto general de cada caso, es decir, la edad de la mujer, su reserva ovárica, su causa detectada de infertilidad, sus demás hábitos y su nivel de stress", comenta Pasqualini.

Claves para dormir mejor

El sueño como la mayor parte de los hábitos humanos, son justamente hábitos. Behobi asegura que requiere una serie de indicadores y señales que predispongan al cuerpo y al sistema cognitivo a cierta acción. Es importante tener como consejos:

1. Horarios regulares de sueño: No mover los horarios. 
2. Cuando llega el momento de dormir, desconectarse (apagar todo lo luminoso) y cortar con la conexión. 
3. Nunca bajo ningún concepto llevar el celular a la cama ni a la mesa de luz.
4. El dormitorio solo se usa para dormir y tener sexo. No se trabaja ni se lee, a menos que sea para conciliar el sueño.
5. Nada de quedarse viendo series para dormir.

"Lo que hay que hacer es absolutamente nada, sino que encontrarse con uno mismo. Esta sociedad tiene muchos problemas para dormir porque al momento de ir a la cama te encontrás con vos solo. Muchos escapan de eso. Y podría significar un gran aprendizaje", finaliza el licenciado.