2018-11-01

CORRUPCIÓN

En Rosario de la Frontera le cantan 'Devolvé la bolsa” al intendente Solís

 La maniobra por la que se acusa a Solís estaría relacionada con el cobro de planes “Salta Trabaja”

SALTA.- El intendente de Rosario de la Frontera, Gustavo Solís, ha pasado a integrar la lista de funcionarios sospechados de violentar la confianza pública acusado de permitir y/o protagonizar actos de corrupción en perjuicio del erario municipal.

Al decir de los elementos que se vienen reuniendo, en el municipio de Rosario de la Frontera, se habría organizado una estrategia para birlar fondos nacionales fabricando adjudicatarios de los mismos y cobrar esos montos sin que los titulares se hayan enterado de que los percibían.

 La maniobra por la que se acusa a Solís estaría relacionada con el cobro de planes “Salta Trabaja”, donde paradójicamente quienes figuraban percibiéndolos no trabajaban, pero esos dineros no iban a parar a manos de funcionarios, sino del propio intendente de Rosario de la Frontera. 

Así se desprende de la denuncia del vecino Ricardo Moyano quien tomó conocimiento de que era titular de un plan que jamás cobró, con recibos que jamás firmó. Ante la denuncia de Moyano, fue el propio Secretario de Gobierno, Javier Mónico Solís, a la sazón primo hermano del intendente, quien salió a desmentir la acusación y de paso, a calumniar al denunciante como si razones personales fuera un impedimento para denunciar un acto de corrupción.

Inmediatamente después, una vecina, Eliana Méndez procedió a denunciar de que era víctima de la misma maniobra, donde se le había falsificado la firma y la documentación. Así se fueron sumando casos, hasta alcanzar doce personas denunciando, aunque en los hechos podrían sumar hasta setenta los casos de este timo al Estado municipal. 

Ante la contundencia de los hechos, el intendente Solís debió reconocer que las cosas no estaban claras, pero que se trataría de algún funcionario de tercera o cuarta línea, como si la entidad del delito tuviera relación con la función: el delito así provenga del ordenanza, es delito y fue cometido a instancias de la administración municipal. 

Pretextos quiere la muerte dicen en el campo y si algo faltaba para que esta tragedia tuviera el condimento necesario, se divulgó un audio donde se escucha la propia voz del intendente Solís, en su papel de director técnico del supuesto fraude, dando indicaciones sobre cómo se debía obrar para perpetrar el posible negociado. 

Así expuesto, Solís tuvo que reconocer que la voz es la suya aunque denunciara una maniobra de edición del audio con el fin de desprestigiarlo. Una burda maniobra donde la operatoria pasaba por fotografiar los documentos de identidad de personas elegidas, como cobrar los planes  y la forma en que retornaría ese dinero y como en el caso de los “Cuadernos K”, se denuncia cómo se llevaba el dinero en bolsas al intendente.  Si bien los audios no constituyen prueba fehaciente, al menos se convierten en indicios firmes para iniciar una investigación. 
 
No conformes con esta táctica también se denuncia que beneficiarios del Plan Salta Trabaja que deberían ejecutar trabajos para el Estado municipal terminaban trabajando en el domicilio del hermano del intendente solís, completándole “con algunos pesos más”.  

Al frente de todo este vandalaje tan desprolijo, estaría el padrastro del intendente Solís, quien manejaría esta verdadera asociación ilícita desde el año 2016, fecha desde la cual se encuentran recibos de planes sociales firmados por personas como Moyano, Méndez y otros que ahora se desayunan que vienen “cobrando” planes. 

Todo apuntaría a un escandaloso caso de enriquecimiento ilícito, donde hasta se habrían utilizado fondos públicos para cubrir una deuda millonaria, que habría tenido el intendente Solís con el Banco Central y que a la fecha estaría saldada, además de una denuncia que señala que la fábrica de adoquines sería del propio Solís operada a través de un supuesto testaferro. 

Con todas estas pruebas danzando, denuncias cruzadas y causas judiciales encaminadas, la administración de Solís se perfila como una de las tenidas como más corruptas, según lo dicen hasta las propias encuestas, donde la gente percibe de que las cuentas no están claras. 

Es tiempo de que hable la Justicia y dictamine si el de Rosario de la Frontera pasará a engrosar la lista de municipios que han sido saqueados por sujetos que en lugar de servir desde la función pública, han llegado para servirse de la misma a desprecio de la confianza depositada por sus vecinos.

 

Por Franco Alvarado para Voces Críticas

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