2018-11-01

¿KAMIKAZE?

Alfredo Olmedo: La metamorfosis de un bufón que provoca pocas risas

Era un personaje que movía a la risa, de pronto pareciera que varios rostros, van cambiando hacia la seriedad

SALTA.- Mientras transcurren las semanas entre negociaciones, encuestas, medidas del gobierno que empeoran la situación social y una oposición que no logra consolidarse, un fenómeno mediático se va posicionando y puede llegar a causar una sorpresa electoral: el diputado nacional Alfredo Olmedo lanza su candidatura a la presidencia. Con esta decisión trasladaría sus votos a Gustavo Sáenz.

Si hasta aquí, sólo por sus dichos y sus actuaciones histriónicas, Olmedo era un personaje que movía a la risa, de pronto pareciera que varios rostros, van cambiando hacia la seriedad, mucho más después de que en Brasil, la ultraderecha con Jair Bolsonaro, lograra un aplastante victoria… y Olmedo estaba allí. 

Es que el discurso de Bolsonaro, viene sin querer a respaldar los dichos de Olmedo, que desde hace años predica medidas que tienen más de disparates para una dirigencia, que hace más tiempo aún, ha dejado de tomarse en serio la política, excepto para sus negocios, claro. 

Es sintomático observar que las noticias en los medios nacionales, que antes cosechaban en los comentarios burlas e insultos, en los últimos días recogen expresiones de apoyo para un Olmedo, que promete mano dura contra los delincuentes, pena de muerta, servicio militar, cárcel en la Puna, castración para los violadores y un estricto control del Estado, en temas que ni los militares hubieran querido asumir. 

 

¿Qué está pasando entonces?

De pronto, se podría decir, que la misma dirigencia es la que está generando  todas las condiciones para que un producto como Alfredo Olmedo de pronto comience a convertirse en algo atendible y no tan disparatado.

Un sondeo explica que según los índices –altos en algunos casos- Olmedo recoge adeptos y esto se debe principalmente a dos cuestiones;  por una parte figura el hecho de que no hay una oposición a Cambiemos previsible y consolidada, y por otro lado, que el discurso de Olmedo interpreta el hartazgo del electorado en materia sobre todo de inseguridad y saqueo de los funcionarios.  

Juega también el hecho de que la dirigencia política no se ha renovado, son los mismos que cargan con los mismos pecados, culpas y causas judiciales, esto tanto en el oficialismo como en los adversarios, nadie sabe a favor de quién están jugando a diferencia de Olmedo “que la tiene clara”. 
 
Detrás de las bambalinas son responsables de este posicionamiento repentino de Olmedo, como candidato a presidente, los poderosos grupos económicos evangélicos, que son los mismos que apoyaron la campaña de Bolsonaro. No hay que olvidar que el Brasil, a pesar de ser un país católico, tiene una fuerte presencia evangélica, que incluso “exporta” en expresiones como la iglesia “Pare de sufrir”, una verdadera multinacional de la fe. 

 

Luego, Olmedo es evangélico y en las últimas horas acaba de recibir una “bendición” en uno de los templos más grandes de Buenos Aires para que “Dios lo ayude a convertirse en presidente”. Tampoco es casualidad el embate contra una alicaída Iglesia Católica que permanece en silencio mientras sus columnas tambalean.
 
 En resumen, frente a un electorado que está abandonado. mientras los mismos de siempre juegan a la "renovación", Olmedo es una figura nueva, con un discurso concreto, fuerte y duro que realiza en los medios, lo que el imaginario colectivo está pensando. 

 

Por Horacio Carranza para Voces Críticas

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