2018-11-05

NI LERDO NI PEREZOSO

Las milicias evangélicas detrás de la candidatura de Alfredo Olmedo: ¿Hacia una cruzada mesiánica?

En política, si de algo hay que desconfiar es de las coincidencias, y con su discurso, las casualidades desbordan

SALTA.- En política, si de algo hay que desconfiar es de las coincidencias, simplemente porque no existen, todo se hace calculadamente y para lograr un objetivo. De allí que el fenómeno de Jair Bolsonaro en Brasil haya sido aplaudido, por el ahora precandidato a la presidencia Alfredo Olmedo, y que éste ahora se muestre públicamente, tanto en la Embajada del Brasil, como con pastores evangélicos de alto rango, no es una casualidad, sino un efecto calculado dentro de un proyecto ya definido. 

El triunfo de Bolsonaro tiene por detrás un fuerte predicamento evangélico y un soporte económico proveniente de las Iglesias pentecostales. La participación pública de pastores y seguidores de estas Iglesias, en los procesos electorales, viene creciendo y haciendo sinergia en la ofensiva conservadora vivida en la región. Se han vuelto una parte activa, con diversos niveles de protagonismo, de las facciones de derechas en sus respectivos países.

 

Son los nuevos protagonistas de las elecciones, utilizando su poder simbólico y retórico, para amalgamar la fe a las ofertas políticas, de allí por ejemplo, la bendición pública a Alfredo Olmedo, que terminara en un azaroso derrumbe del tablado. 

Las estadísticas revelan la presencia de algo más de 19.000 Iglesias neopentecostales en Sudamérica, que atraen a un caudal de 100 millones de fieles, casi una quinta parte de los habitantes. Esto representa el desplazamiento del catolicismo como factor de incidencia en poder, tal como había sido hasta hace poco tiempo atrás. 

Ahora, ¿cuáles son los rasgos más sobresalientes de estos grupos de pastores-políticos? Promueven posturas ultra conservadoras, predicando la familia y valoran la censura de muchas expresiones sociales. Son defensores del neoliberalismo y de la sociedad de consumo, tienen un gran despliegue mediático, contando con medios de comunicación propios y una gran presencia en las redes sociales. 
 
De todas las Iglesias, la “Iglesia Universal” cumplió un rol central en el triunfo de Bolsonaro y ahora muestra públicamente sus milicias de “Gladiadores del Altar” (video), un proyecto en el que viene trabajando ya desde hace varios años. 
 
Esta milicia formada por jóvenes está constitiuida desde una prédica mística con aires de cruzada, y tampoco es una casualidad que se viralicen ahora que Bolsonaro es presidente en Brasil. Es el ya indisimulado aviso de que van por una suerte de “guerra santa”, tal como lo anuncia la voz de una mujer en el video que dice: “Renunciarán a muchas cosas para ser preparados por Dios. Formaremos una nueva generación de pastores guerreros, determinados a hacer la obra de Dios y deshacer las obras del mal. Ellos harán que el Infierno tiemble. Gladiadores, aquellos cuya fuerza está en su espíritu…”.

El fin de esta formación militarizada tiene como finalidad imponer por la fuerza una ideología determinada y nada puede ser bueno si se impone por la fuerza. La historia enseña que todo en el punto en que se llega al mesianismo es peligroso, así comenzaron las Juventudes del Nacionalsocialismo o los “fascio” de Mussolini. 

Si se unen todos estos cabos con el discurso de Alfredo Olmedo, las casualidades desbordan. Y lo dicho, en política, las casualidades no existen.

Por Horacio Carranza para Voces Críticas

 

 

 

 

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