2018-11-27

POR HORACIO CARRANZA

Kuldeep Singh: Robó, huyó y lo pescaron

Será imprescindible depurar las grillas de candidatos donde todavía medra más de un aspirante a cargos electivos sin vocación política

SALTA.- El título pertenece a una vieja película de Woody Allen y viene a ilustrar un nuevo capítulo donde la vergüenza que es la protagonista de la historia se ha cerrado ayer a la tarde, con el desafuero del diputado por Rosario de la Frontera, Kuldeep Singh, quien apareció filmado durante un robo comando a una empresa ubicada en el Parque Industrial de Güemes. Hasta allí el hecho policial. 

Lo que siguió después fue una larga sucesión de dilaciones donde otra vez la actuación de la jueza Ada Zunino en una aparente actitud de proteger al acusado la llevó al borde del pedido de un juicio político, hasta que finalmente ante la contundencia de los hechos, se pidió el desafuero y la detención de Singh, alojado actualmente en la Alcaldía. 

La reflexión más importante es la actitud de los legisladores que procedieron a separar del cuerpo a este diputado, que por otro lado, había tenido hasta la fecha una perfomance más que discreta, en un acto que pone de manifiesto la actuación de los Poderes del Estado, que en otras ocasiones, obraron de manera corporativa defendiendo a un par. Claro, que para el ciudadano común, queda rondando en el ambiente si esta rápida resolución de la Cámara se debió a que Sing no tiene ningún peso político y resultaba buena prensa entregarlo a la Justicia, como también la duda de qué hubiera pasado si el legislador en cuestión era alguno de los “peces gordos”. 

Esto último no tiene sustento para una opinión, pero sí para la conjetura; de todos modos hay que saludar este procedimiento como ejemplo del pleno funcionamiento de las Instituciones, demostrando el modo que deberían actuar siempre y en todos los casos evitando la protección de “hijos y entenados”. 

La ciudadanía espera que ahora el Poder Judicial cumpla en igual medida y tiempo la parte que le corresponde, integrando el proceso correspondiente contra Singh a fin de determinar el grado de responsabilidad que hubiere correspondido en este bochornoso episodio. 

Por último, este caso deja un saldo que debe tener un valor cívico, es decir, que los ciudadanos se molesten en averiguar quién es y qué antecedentes tiene el candidato que van a votar. Baste recordar que en el caso de Sing, éste obtuvo en las últimas elecciones la mayor cantidad de votos en su lugar. 

La democracia debe comenzar a nutrirse, no sólo de procedimientos regulares donde se distingan los premios y se castigue a los corruptos, pero antes, será imprescindible depurar las grillas de candidatos donde todavía medra más de un aspirante a cargos electivos que al margen de toda vocación política sólo busca el dinero y la cuota de poder que el cargo le otorga. Con el desafuero de hoy se demuestra que cuando los hombres quieren, la democracia funciona.

 

Por Horacio Carranza para Voces Críticas

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