CONTINÚA EL ESCÁNDALO
El escalofriante testimonio del recepcionista de Rubén Mühlberger: “Sale con clona…”
Pasan los días y se siguen conociendo más detalles que incriminan a Rubén Mühlberger, “el doctor de los famosos”. En esta oportunidad quien tomó la palabra fue Juan Roccabruna, recepcionista del acusado, el cual contó más intimidades del manejo en la clínica del acusado.
En su paso por los estudios de Intrusos, el joven indicó que la supuesta cura para el coronavirus que ofrecía el médico de los famosos tenía un valor de $4.500. “Era un frasco con 60 pastillas”, precisó en tanto relató que a los pacientes se les tomaba un turno por una atención de COVID-19. “La persona venía y el doctor dio la orden para que atendiera cualquiera, la nutricionista, enfermera, para recetar. Para todos era lo mismo, no necesitaba atender al paciente para ver qué particularidad tenía, era el antiviral y listo”, agregó.
Al ser consultado por Jorge Rial sobre cómo es el contacto de Rubén Mühlberger con sus pacientes, Roccabruna sostuvo que “no es que llegás a la clínica y te atiende el doctor. Nosotros no damos turnos directos con el doctor, tiene un marketing de que se hacía rogar. Esa es su impronta”.
Ahondando más sobre la personalidad del autor del libro S.O.S Sexo, el recepcionista aseveró que es un maltratador, “como Miranda Priestly de ‘El Diablo viste a la moda’. Primero, siembra un miedo alrededor de él. Al doctor le gusta que hagas esto y lo otro”. “Cuando lo conocí, me di cuenta que era un encantador de serpientes”, añadió.
En otro tramo de la entrevista Roccabruna reveló qué cuando los pacientes se ponían nerviosos por el tiempo de espera, se les ofrecía un particular té: “En la recepción los pacientes pueden tomar té rojo de unas jarras, pueden servirse unas aguas con pepino y limón, y frutos secos. Y si alguien se ponía inquieto, se avisaba que había que llevarle un té con gotas de clonazepam. Había un frasco en la cocina, no se le decía a la persona, se le servía el té”, lanzó para sorpresa de todos.