MEMORIAS DE UN CRIMEN
En medio del escándalo de Nu Skin y Amway, la historia del asesino de Herbalife
TUCUMÁN.- (Redacción Voces Críticas) En medio del escándalo de la estafa piramidal de Nu Skin, Amway y Herbalife, las redes sociales recordaron el escalofriante caso de Pablo "El loco" Amín, el empresario que mató a su esposa en el hotel Catalinas Park de Tucumán.
El 27 de octubre de 2007, Amín viajó junto a su mujer, María Marta Arias, a dicha provincia para participar de un congreso que realizaba la empresa para la que trabajaban. A Tucumán llegó en compañía de otras cuatro personas que se dedicaban a la misma actividad.
Aquel día el hombre, quien se dedicaba a la venta de productos naturistas que le habían ayudado a bajar 50 de sus casi 160 kilos, comenzó a comportarse de una manera muy extraña. Les había confesado a sus compañeros que llevaba cuatro noches sin dormir y decía cosas incoherentes.
Ya por la tarde, en una plaza de la capital tucumana y en compañía de su mujer, comenzó a gritar afirmando que alguien lo perseguía para matarlo. Un policía intervino y llevó al “dueño de Herbalife” –así se presentaba- a la comisaría para calmarlo. En ese contexto el hombre le dijo al comisario: "Ella (por Arias) ya no me quiere, me quiere alejar de todos. No quiero hablar con mi esposa, no quiero hablar con mis amigos; no confío en nadie".
Horas después Amín fue trasladado a un hospital donde lo retuvieron una hora y le dieron el alta. Ya un poco más tranquilo, fue a comer junto a Arias y los cuatro compañeros de la empresa por la zona. Más tarde volvieron al hotel, donde pasó lo que parece ser sacado de una película de terror.
Entraron al ascensor tomados de la mano y subieron al quinto piso. Cuando las puertas de la habitación 514 se cerraron, el empresario estranguló a su mujer mientras dormía, luego le arrancó los ojos y los dejó sobre la cama; le cortó sus partes íntimas y golpeó todo su cuerpo. Minutos después lo sacó de la habitación y lo arrastró por la escalera hasta el primer piso, donde fue descubierto por un empleado del hotel.
Cuando el personal policial llegó al lugar, este sólo atinó a decir: "No se preocupen, estoy en estado de emoción violenta". Amín quedó detenido en el momento. Finalmente fue condenado a cadena perpetua el 22 de septiembre de 2009. Los motivos del homicidio nunca quedaron esclarecidos.