FUROR POR EL REGRESO DE LA SERIE
La triste muerte del actor de El Zorro en Argentina: en soledad y sin trabajo
Los fanáticos de El Zorro estallaron de la emoción al enterarse el regreso de la exitosa serie a la pantalla de El Trece, luego de que en octubre de 2019 levantaran el programa, tras 16 años ininterrumpidos. Si bien no se transmitirá durante la semana, lo cierto es que a partir de hoy podrá verse los días sábados de 12 a 14 y los domingos de 12 a 13.
En este sentido, comenzaron a salir a la luz ciertos detalles de la ficción y sus actores, que hasta ahora no se conocían en demasía. Uno de ellos es el triste final de Guy Williams, protagonista principal que interpretaba al justiciero enmascarado. El reconocido actor falleció en Argentina en el año 1989, en total soledad y alejado de su familia.
Según trascendió, su estadía en nuestro país se debió -en principio- al éxito que tuvo El Zorro en este territorio y luego, por haberse enamorado de la actriz argentina Araceli Lizaso a quien llevaba 30 años de diferencia de edad. En ese entonces, él tenía 54 y ella 24. Juntos vivieron un apasionado romance que habría finalizado tiempo antes de que él falleciera.
La muerte del caballero negro sucedió un 30 de abril en su departamento de Recoleta, en Buenos Aires, a los 65 años. Sufrió un aneurisma cerebral y su cuerpo fue hallado seis después en su residencia. Los vecinos se preocuparon ante su ausencia y alertaron a la Policía. Tras derribar la puerta, hallaron su cadáver en estado de descomposición.
Mirtha Legrand reveló en una oportunidad, que asistió al entierro de Guy Williams junto a Federico Lúpiz y que impactó ver cómo ponían una bandera de Estados Unidos sobre el ataúd. Sobre el actor, afirmó que era verdaderamente encantador y que también llegó a conocer a su primer esposa, Janice Cooper y a los hijos Steven y Toni Catalano.
Por último, se conoció que los restos de la estrella de Hollywood fueron sepultados en el panteón de la Asociación de Actores Argentinos, gracias a las gestiones que realizó Lúpiz. Sin embargo, años después, su hijo retiró las cenizas y las llevó a Estados Unidos donde las esparció sobre las montañas y el océano, tal como había sido el pedido de su padre.