Realeza
Tensión en la familia real: el príncipe Andrés podría enfrentarse a la Justicia por el abuso de una menor
Un grave problema podría explotar en las narices de la corona británica. Se debe a que el príncipe Andrés, el hijo de la reina Isabel II, que está buscando poder limpiar su nombre para poder volver a ser un miembro activo de la monarquía, podría tener que enfrentarse a los tribunales estadounidenses bajo la causa que lo tiene como autor de abuso sexual contra una menor de edad.
Esta situación ya está siendo analizada por parte del grupo de abogados que asesora al hermano del rey Carlos III, a quienes ya se les informó que se podría reabrir el caso de Virginia Guiffre. En caso de que esta petición a la Justicia se confirme, el royal deberá acudir a los Estados Unidos para enfrentarse a los tribunales.
Lo cierto es que el príncipe Andrés fue demandado en agosto de 2022, y en esa instancia evitó por muy poco el tribunal, debido a que llegó a un acuerdo financiero con la víctima. En concreto, la acusación tiene que ver con tres situaciones de abuso que ocurrieron cuando Giuffre tenía solo 17 años.
En aquel entonces, el duque de York debió pagar 12 millones de libras esterlinas, además de realizar una importante donación a su organización benéfica, solo para poder evitar acudir a los tribunales. Más allá de esta acción, que implica cierta culpabilidad, el hijo de Isabel II siempre negó las acusaciones, por lo que no se trató de un acuerdo de admisión de culpa.
Debido a este escándalo, la entonces reina Isabel II le retiró al príncipe Andrés todos los privilegios de la realeza: desde sus patrocinios hasta sus títulos militares. Esta situación, según fuentes cercanas, habrían hecho mella en la salud mental del duque de York, quien actualmente se encuentra decidido a recuperar su reputación para volver a ocupar un lugar de relevancia en la familia real.
Según explicó el abogado del hermano del rey Carlos III, David Boies, aún se puede solicitar que se anule el acuerdo firmado con Virginia Giuffre, con el objeto de limpiar su nombre. Sin embargo, esta situación sería un trámite realmente engorroso e incómodo, por lo cual es una de las peores opciones que se manejan.
Cabe tener en cuenta que, en la anterior vez que este tema salió a flote, el príncipe Andrés evitó tener que declarar bajo juramento, una situación realmente tensa para un miembro de la familia real y que hubiese desatado una polémica histórica. En este contexto, el abogado Boies advirtió que si se le miente a un entrevistador -refiriendo a las diversas entrevistas que realizó el duque de York sobre el caso-, uno puede avergonzarse; si se miente en una declaración, se puede ir a la cárcel. Informa Voces Críticas.