Ruptura de reglas
Así es cómo el príncipe George, Lilibet y otros niños de la familia real británica rompen estrictos protocolos
Los protocolos de la familia real británica son muy estrictos. Son tradiciones que se heredan a través de múltiples generaciones y que son muy difíciles de cambiar. Y una involucra el afecto en público.
Hay una razón por la cual un beso, una caricia o un abrazo entre miembros de la corona generan tanto revuelo. Y es que las muestras de amor a los ojos del público no están permitidas.
Sin embargo, hubo varios casos de muestras de afecto en la familia real británica a lo largo del tiempo, y que involucran más que nada a los miembros más pequeños, casi siempre cariñosos y demandantes, informa Voces críticas.
Una de las muestras más recordadas ocurrió en 1990, cuando el entonces joven príncipe Guillermo manifestó mucho cariño hacia su madre, Lady Di, después de haber dejado el internado para poder pasar la navidad con ella. La ansiedad por la reunión se pudo ver en los constantes besos y abrazos que le dirigía la duquesa de Gales, informa Voces críticas.
Fue más tarde que él mismo se convirtió en padre. Y así como él, el príncipe Jorge, fue visto besando la mano de su padre en el año 2017 mientras el hijo mayor de Carlos III estaba de gira por Alemania y Polonia.
Por otro lado, el hermano menor del príncipe Jorge, el príncipe Luis, también es cariñoso y reclama mucho la atención de sus padres. Tal cosa ocurrió por ejemplo el año pasado durante el Jubileo de Platino de la reina Isabel II, en la que se lo vio siendo mimoso con su madre, Kate Middleton.
Mientras, del otro lado del umbral de enemistad que se tiende sobre la familia, los hijos del príncipe Harry y Meghan Markle también tienen sus reclamos cariñosos. Así es cómo se pudo observar a la esposa de Harry besar a su pequeña hija Lilibet en el documental hecho para Netflix.
Los casos siguen y siguen pero son una gran muestra de cómo a veces el cariño logra anteponerse a los rígidos y viejos protocolos monárquicos.