2023-06-17

Vida saludable

Se revela la inesperada manía de Isabel II que mantuvo siempre oculta: Carlos III boquiabierto

La reina Isabel siempre disfrutaba de su visita a Balmora sobre todo por que está rodeado de mucha zona verde para disfrutar del sol y el aire libre
Por Redacción Voces Críticas

Han pasado casi doce meses desde el fallecimiento de la Reina Isabel, y sin embargo, aparecieron a la luz algunas de las peculiaridades más extrañas de la difunta monarca británica. A lo largo de sus 96 años de vida, la madre del actual rey del Reino Unido se destaca como una de las soberanas más longevas de la historia, dedicando gran parte de su tiempo a los asuntos de la Corona y siguiendo rigurosamente algunas costumbres que se conocieron posteriormente.

La toma del té, las uñas pintadas en tonos nude, la abstención de comer chocolate durante la Cuaresma y el uso de guantes eran solo algunos de los elementos indispensables para la rutina de Isabel II, a los cuales se suma ahora un nuevo detalle revelado por el príncipe Enrique en su autobiografía "En la sombra". En este libro, el príncipe narra diversos momentos importantes de su vida, desde su infancia hasta su posterior renuncia a los deberes reales para iniciar una vida junto a Meghan Markle y sus hijos, alejados de los asuntos de la monarquía.

 

En el comienzo de su obra, el hijo menor de Diana de Gales, el príncipe Harry, hace referencia a los últimos días de vida de la que fuera esposa del príncipe Carlos, admitiendo que en ese momento no conocía el lugar elegido por su madre para disfrutar de unas vacaciones con su " amigo", Dodi Al Fayed. Por lo que al momento del accidente y horas después, Harry no estaba enterado donde había muerto su madre, ya que se encontraba con su abuela.

Mientras tanto, el duque de Sussex se encontraba en Balmoral, disfrutando del verano junto a su hermano y otros miembros de la Familia Real, incluida su abuela, la Reina Isabel. El propio protagonista del libro recuerda con cierto cariño esas vacaciones estivales, a pesar de la tragedia ocurrida, afirmando que la monarca "se ponía de mal humor si no pasaba al menos una hora al día al aire libre", por lo que disfrutó al máximo del cielo abierto y del paisaje natural que Escocia le ofrecía.

 

De esta manera, el esposo de la Meghan Markle revela un secreto hasta ahora desconocido para los seguidores de Isabel II. A pesar de estar rodeada de todo el protocolo que acompaña a la realeza, la Reina era una ferviente admiradora de las cosas más simples, como el aire fresco, convirtiéndolas en un aspecto indispensable de su estilo de vida cada vez que visitaba Balmoral, su castillo favorito. Informa Voces Críticas.

Fue precisamente allí donde la monarca pasó sus últimos momentos antes de que sus seres queridos se reunieran para darle el último adiós, dando inicio a uno de los funerales de Estado más memorables de todos los tiempos, el cual fue transmitido por canales de todo el mundo y conmovió a miles de personas que percibieron a la soberana como un verdadero ícono contemporáneo.

 

Te puede interesar