LUJOS
Tras separarse de Iñaki Urdangarin, así es la sofisticada fortaleza donde la infanta Cristina pasa sus días
La infanta Cristina y su familia fueron foco de la atención de todos los medios días atrás. Esto se debe, tal y como te hemos informado a través de Voces Críticas, a que su hija, Irene Urdangarin, terminó el bachillerato en Suiza y ahora se prepara para una nueva etapa a nivel estudios.
Para esta cita, la infanta Cristina y la familia Borbón-Urdangarin, dejaron de lado cualquier diferencia y disfrutaron junto a la adolescente de 18 años un momento muy especial. Recordemos que para la hija del emérito Juan Carlos I son días complejos, ya que quedó firmado su divorcio del exduque.

Ahora Iñaki Urdangarin tiene vía libre para hacer su vida junto a su novia y antigua secretaria, Ainhoa Armentia. Desde el portal digital "Semana" indicaron que mientras, la hermana de la infanta Elena, se refugia en su hogar y busca consuelo alejada de cualquier foco mediático.
Por eso, en esta oportunidad te contaremos cómo es el hogar de la hija de doña Sofía en Suiza. Recordemos que se instaló allí desde 2013, cuando aún estaba casada con el padre de sus hijos. El lugar donde vivió en el matrimonio cuenta con 12 habitaciones y está en pleno centro de la ciudad. Muy cerca del ayuntamiento y la catedral de Ginebra, en el barrio de Vieille Ville.

Según indicaron desde el mencionado portal, la facha del lugar es de piedra y el portón de madera. Pero, para iniciar nuevamente, la infanta Cristina seleccionó un espacio distinto. Esta casa está en una zona más apartada del casco antiguo. Cerca del hospital universitario de Ginebra. Y no muy lejos de l'Ecole Internationale de la Route de Chêne donde sus hijos estudiaron.
La casa tiene más espacio verde que la anterior y está próxima a su lugar de trabajo. Según se detalla en "Semana", el barrio es de los más sofisticados de Suiza. Por el momento se desconoce cuando la hermana del rey Felipe VI decida regresar a España para despejar la mente. Parece que su hogar es el lugar ideal para pasar los días de amargura.