REALEZA ESPAÑOLA
La sombra de una hija ilegítima amenaza con dañar la imagen del rey Felipe
El rey Felipe es considerado como un hombre serio que a sus 55 años poco se ha comentado de su pasado, ya que al parecer la Casa Real se ha encargado de mantener muy ocultos íntimos secretos que tuvo en su juventud.
Ahora, la periodista Pilar Eyre experta en la realeza, ha destapado un nuevo secreto que podría poner dañar la imagen del rey Felipe, y es que ha revelado que el mandatario tiene una supuesta hija secreta de la que ni la propia Letizia se atreve a hablar.
La destacada reportera a través de su canal en youtebe hizo un repaso de la vida sentimental del mandatario hacia los años 90, y relatando que, en aquel tiempo, el entonces príncipe de Asturias, tuvo una relación amorosa con Isabel Sartorius que duró solo dos años. Informa Voces Críticas
En ese contexto, la periodista contó que en el año 1989 salieron a la luz unas imágenes muy llamativas del rey Felipe con una chica rubia en yate muy enamorados. Se supo que la joven era Isabel Sartorius, hija de una millonaria argentina y del Marqués de Mariño.
Según con lo aportado por la notera, los padres de Felipe VI, reyes en ese momento, no aceptaban la relación de su hijo con la chica y comenzaron a filtrarse rumores para desacreditar la imagen de la joven, que para la chica era el padre de su enamorado quien estaba detrás de toda esta infamia.
El rey Felipe e Isabel se separaron y tras esa ruptura, Nora de Liechtenstein, esposa del padre de Isabel, era muy amiga de la reina Sofía y la llamó para decirle que la ex de su hijo estaba esperando un hijo, y según con lo mencionado por Pilar, la supuesta hija del esposo de la reina Letizia se llama Mencía Fitz-James Stuart Sartorius y nació el 25 de julio de 1997.
Hasta el día de hoy muchos siguen pensando que es verdad que Mencía era hija del rey Felipe, pero los rumores se desvanecieron el día en que se despixeló el rostro de la joven y es el mismo retrato de su padre Javier Soto, es decir, no se parecía en nada al soberano por lo que la reputación del mandatario sigue en alto, como hasta lo ha demostrado.