2024-07-30

Desgarrador

Tiene prisión domiciliaria por abuso y cuida de su hijo con discapacidad: salteña teme por la vida de su hermano

La mujer se contactó con Voces Críticas para exponer su caso y exigirle a la justicia que haga algo por su familia
Por Redacción Voces Críticas

SALTA (Redacción Voces Críticas) Una vez más un bache judicial pone a una familia salteña al borde del abismo. Marcela fue excluida de la casa que compartía con su padre dejando a su hermano con retraso madurativo a cargo del hombre. Un dato no menor es que el dueño de la vivienda tiene prisión domiciliaria y está acusado de abuso sexual a una joven. La mujer habló en exclusiva con Voces Críticas y expuso su desgarrador pedido de ayuda.

Con papeles en mano, Marcela se plantó frente a la comisaría del Barrio Solidaridad, ubicado en la ciudad de Salta, para tratar de que alguien la escuche y considere su caso. Su hermano, del cual tiene la tutela y quien padece una discapacidad intelectual necesita cuidados extremos ya que se escapó en reiteradas oportunidades. Al momento de regresar, “vuelve todo golpeado” y el hombre con arresto domiciliario acusa a la denunciante de ser ella quien se los propicia. 

Barrio Solidaridad

Sin embargo, debido a su problema de salud mental, Marcela explicó que es ella la que cuida íntegramente de su hermano ya que su padre no puede salir del domicilio por su situación judicial. Además, según su relato, sería el presidiario quien maltrataría al joven con discapacidad. “Yo quiero llegar a la casa no para vivir, sino para poder ver a mi hermano”, dijo en énfasis ante los micrófonos de Voces Críticas.

Por su parte, Pedro Feliciano Campos mantiene el beneficio de tener prisión domiciliaria tras una condena de 8 años por ser el culpable de una violación a una chica. “Yo no se como la ley ampara a una persona que hace daño a otra persona y puede estar con estos beneficios”, arremetió Marcela. Como si esto fuera poco, para “cartón lleno”, el hombre tiene problemas con el consumo excesivo de bebidas alcohólicas lo que generaba una mala convivencia entre las partes. 

Pese a que Marcela se hacía cargo de abonar los servicios del inmueble y también de brindarle el confort que su hermano requería. No obstante, los inconvenientes familiares llegaron cuando el dueño de casa se puso nuevamente en pareja y puso al joven con discapacidad a “dormir en el piso”. Al momento de denunciar este hecho de crueldad, el juez es quién le brinda la custodia a ella. 

Marcela exige "mano dura"

Ante estas irregularidades y actos de abandono de persona, la mujer exigió que el Ministerio de Seguridad aplique “mano dura” ante estos casos. “El sábado me llamó diciendo que tenía hambre, que tenía sed (su hermano). Yo no sé de dónde sacar plata y tampoco puedo llegar a la casa por la medida judicial”, afirmó. 

En el momento que la policía irrumpió en su domicilio para excluirla de su hogar, no pudo retirar sus pertenencias y durmió a la intemperie ya que no le dieron tiempo de sacar las cosas. Por tal motivo, denunció maltrato por parte de los efectivos de seguridad quienes “la miran mal y le hablan mal”. Finalmente, volvió a pedir que la justicia escuche sus súplicas y preserve la integridad física del jovén con retraso madurativo que, además, tiene problemas de adicción. Por esta situación, Marcela tuvo una importante crisis de nervios la cual terminó en una internación de urgencia en el Hospital Ragone. Informa Voces Críticas

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