2024-11-11

Por Franco Alvarado

Cafayate: Rita “Caramelito” Guevara, gasta más en remodelar su oficina que en arreglar las calles

SALTA (Por Franco Alvarado) Si la imaginación popular dice que Narnia es un lugar imposible, donde lo surrealista es posible, es porque no conocen Cafayate, donde la intendente, Rita Guevara, junto a un grupo de fieles elfos, ha convertido a ese, que alguna vez fue uno de los pueblos más emblemáticos de la provincia de Salta, en un lugar único, pero no por lo extraordinario, sino por lo ordinario, lo sucio, lo decadente y hasta lo absurdo.

Debe ser obra de algún asesor que como la Campanita de Peter Pan le habla al oído a la intendente y le aconseja ideas innovadoras, como el recipiente lleno de dulces que ofrece a cada contribuyente que va a quejarse o a realizar algún trámite imposible de cumplimentar. A un problema, un caramelito. A otro problema, otro caramelito. De allí que esa misma imaginación popular de pueblo chico -según corre por las calles cafayateños- le ha dado en llamar ahora la “Caramelito” Guevara. Suena dulce, aunque la realidad resulte muy amarga.

Pero lo del caramelito es nada más que una anécdota frente a los verdaderos despropósitos que forman ya un abultado expediente. Ahora, mientras la intendente gasta en promocionarse organizando un curso para mejorar el turismo, o algo parecido, las calles de Cafayate se rellenan con arena, igual que los baches, pero el tema es que la arena queda amontonada en las calzadas y que se lava con las lluvias lo cual convierte a las calles en una sucursal del lecho del río Chuscha, imposible de transitar.

La tensión con los trabajadores municipales y la deserción de funcionarios, especialmente en obras públicas, dirigida por un diseñador gráfico, ha llevado a que los vecinos deban organizarse para limpiar ellos mismos las calles cubiertas de polvo y arena que desparrama el viento.

Pruebas al canto. Cuando el contribuyente va a los papeles, se encuentra que en las partidas destinadas dentro del Presupuesto que el Concejo Deliberante jamás pudo tratar porque nunca llegó, se consigna que el monto destinado al arreglo de calles, cifra la suma de $ 12.950.000 (Pesos Doce Millones Novecientos Cincuenta Mil). En un lugar rodeado de arena, tal vez esa suma representa el tamaño de un médano, no se sabe.

Pero, he aquí, que centímetros más abajo, se encuentra el anuncio de la “Refacción del despacho de la intendencia, baño y pisos. Refacción y acondicionamiento de oficinas en el Municipio y etcéteras” por valor de $ 9.960.000 (Nueve Millones Novecientos Sesenta Mil), es decir, que arreglar el despacho de la intendente y hermosear algunos detalles del edificio municipal le cuesta al cafayateño casi lo mismo que rellenar sus calles con arena.

A once meses de haber asumido esta gestión, lo que Rita Guevara y su séquito llama “difamación”, no es otra cosa que la más llana descripción de la falta de criterio para gobernar un municipio. El contribuyente cafayateño continuará viviendo esta realidad tan amarga, pero por lo menos ahora tiene un consuelo, cuando se queje, le convidarán un caramelito. ¿Serán los “Media hora”?

Según comentó Chocobar en el programa Hora de Voces (FM Ya), al momento de evaluar los fondos se conoció que las partidas destinadas al arreglo de calles, equiparan los fondos destinados para hacer refacciones en las oficinas de la intendenta, Rita Guevara. Informa Voces Críticas.

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