Fijó postura
Controversias por la construcción del muro en Aguas Blancas: Adrián Zigarán aseguró que se pondrá orden en la frontera
SALTA (Redacción Voces Críticas) La construcción de un muro en la frontera con Bolivia entre la Terminal de ómnibus y la zona de migraciones generó una ola de controversias a nivel internacional. Muchos de grupos vinculados a derechos humanos aseguraron que esto responde a un modelo de control inspirado en las políticas migratorias de Donald Trump de carácter excluyente y hasta xenófobas. Sin embargo, Adrián Zigarán salió al cruce de quienes se oponen a esta medida y aseguró que se trata de un sistema de organización en la frontera para controlar el contrabando y el narcotráfico.
Para el Gobierno de Salta y el Ejecutivo Nacional, el Plan Güemes vino a poner orden y a darle estructura a una problemática que siempre existió en el norte de la provincia. El trágico de mercadería y productos ilegales, la trata de personas y el narcotráfico, son sólo alguno de los ejemplos que tomó el Gobernador Gustavo Sáenz para justificar esta política de seguridad sobre el control en la frontera. Zigarán, como interventor de Aguas Blancas, enfatizó en que esta medida busca optimizar los recursos humanos.

Además, en esta línea, el funcionario señaló que la estructura en forma de “L” bloqueará los accesos a las rutas clandestinas destinadas al paso ilegal, liberando al personal de Gendarmería quienes centrarán su labor en áreas delimitadas. En esta línea, fue sumamente crítico con quienes compararon el alambrado que se está por ejecutar con el famoso muro de Donald Trump, debido a que la frontera de por sí ya “es un embudo natural”.
Adrián Zigarán fue al hueso y remarcó que, si todos cumplen con el marco legal que establecen las leyes argentinas, nadie se tendría que ofender ni protestar ante una medida que intenta marcar una guía de trabajo y una acción donde prevalezca el orden –premisa de la propia ministra de Seguridad, Patricia Bullrich-. Si los argentinos y los bolivianos cumplen con los requisitos legales, no habría nada que temer.
Finalmente, el interventor enfatizó que el punto clave está en “apretar un poco y avanzar”. En sus declaraciones públicas, sostuvo que se redujo la cantidad de pedidos de captura internacional y que se pudo regularizar la documentación de los vehículos que atravesaban la frontera. A modo de conclusión, lamentó que Bolivia no quiera trabajar en conjunto con Argentina en una problemática que les compete a ambos. Por esta razón, resaltó la falta de personal en los puestos conjuntos de migraciones. "No es una medida definitiva, pero es un comienzo. Tenemos que avanzar con criterio para recuperar el control", concluyó. Informa Voces Críticas.