POR FRANCO ALVARADO
¡Con la tuya contribuyente! Rita Guevara convierte la ayuda social en una timba
SALTA (Por Franco Alvarado) Ni los Estudios Disney tienen tanta imaginación como la intendente de Cafayate, Rita Guevara, a la hora de dibujar fantasías. Bueno…, en el supuesto que las ideas sean suyas, claro. El problema es que todo lo que se les ocurre pensar -llamémoslo así-, siempre resulta en perjuicio del vecino.
Se puede decir que, en Cafayate, el gobierno municipal ha sublimado la capacidad de los poetas ancestrales llevando a la cúspide todo lo que sea verso. Desde un supuesto plan estratégico que al parecer en el fondo se habría parecido más a la película “El Golpe”, hasta esta nueva genialidad de proponer un Bono Contribución que deben comprar los vecinos para que el municipio ¡ayude a los vecinos! Por lo menos, en Cafayate se hace verdad aquel viejo eslogan que reza “Los dineros del pueblo vuelven a la comunidad”.
El dicho Bono Contribución, al ser organizado por el municipio, con logo y sello del mismo, adquiere un carácter oficial, por lo tanto, debería ser aprobado por el Concejo Deliberante. Más aún, los bienes adquiridos para sortear (una moto, dos televisores, un somier, un colchón, horno microondas y horno eléctrico, entre otros), al momento de su compra pasarían a ser bienes registrables del municipio. Luego, el contralor de las ventas y la salida de esos bienes del patrimonio municipal al momento de la entrega, debe ser facultad del Concejo Deliberante.
Tal parece, nada de esto es así y la cosa se estaría manejando como si se tratara de una rifa parroquial a beneficio de alguna capilla. En lo elemental del procedimiento se encuentra también la duda de su transparencia.
Existe en este sorteo, además, una cuestión ético-política; es decir, si el dinero obtenido (cada número cuesta $ 5mil), es para ayudar a entidades públicas, emprendedores, asociaciones y fortines, quiere decir que el municipio habría salido a buscar fondos de los contribuyentes para realizar tareas que son propias del municipio. Evidentemente, la intendente Guevara, no ha comprendido bien el alcance de la expresión “integración público-privada”.
En el ambiente político de Cafayate se habla de que podría tratarse de una maniobra para favorecer de alguna manera la postulación al Concejo Deliberante del marido de la intendente, de allí que haya una cuestión ética en el medio.
Por ahora, y como parece ocurrir siempre en la cuestión del manejo financiero del municipio, otra vez las cuentas y los procedimientos no son claros. Hay que recordar que el año pasado la rendición de cuentas de la Serenata a Cafayate terminó en un escándalo con una denuncia ante la Auditoría General de la Provincia.
Algo, por último, tampoco está aclarado. La intendente en la propaganda del Bono Contribución, señala entre los premios “Un somier de una plaza y un colchón de plaza y media”. No sabemos si el colchón es más grande o el somier más chico. Las dudas nos carcomen el yeyuno. -. Voces Críticas.