Semana Santa
Miércoles Santo: el día en que comenzó la traición
SALTA (Redacción Voces Críticas) Hoy, Miércoles Santo, la Iglesia conmemora uno de los momentos más sombríos del cristianismo: la traición de Judas Iscariote, uno de los doce apóstoles, quien acordó con el Sanedrín entregar a Jesús a cambio de treinta monedas de plata. Este día marca el final de la Cuaresma y la antesala del Triduo Pascual, núcleo del calendario litúrgico católico.
La figura de Judas recordada en esta fecha, considerado un apóstol elegido y parte íntima del círculo de Jesús, genera un profundo debate teológico y espiritual.
Según las Escrituras, Jesús lo trató como a un amigo, lo integró entre los suyos, y aún así fue víctima de su traición. El Evangelio de Mateo relata cómo Judas, tras pactar su entrega, se une a la Última Cena y escucha de boca del mismo Maestro: “Más le valdría a ese hombre no haber nacido”.
Para muchos creyentes, el Miércoles Santo es el primer día de luto de la Iglesia. A partir de este momento, se pone en marcha el plan que culminará con la pasión, muerte y resurrección de Cristo.
El Papa Benedicto XVI, en su audiencia del 18 de octubre de 2006, se refirió a Judas como “uno de vosotros”, recordando que la traición no vino de un enemigo externo, sino de alguien cercano y amado. También reflexionó sobre el misterio de su elección, ya que Jesús, sabiendo de su destino, igual lo incorporó como apóstol.
Distintos evangelistas sugieren que, más allá de explicaciones políticas o materiales, fue el mismo diablo quien sembró la traición en el corazón de Judas. Esta visión no exime su responsabilidad personal, pero remarca la dimensión espiritual del conflicto.
Hoy, en cada liturgia, se evoca el Evangelio que relata este momento clave: “¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré?”, pregunta Judas. Así, el camino hacia el Calvario comienza con el beso de un amigo. Informa Voces Críticas.