2025-05-06

ELECCIONES 2025

Kudeelp Singh, el candidato de la impunidad

Su sola postulación debería ser motivo de escándalo, pero en cambio parece naturalizada

SALTA (Por Franco Alvarado) En tiempos en los que la política parece vivir divorciada de la ética, el caso de Kudeelp Singh, candidato en Rosario de la Frontera, representa uno de los ejemplos más alarmantes de cómo la impunidad puede abrirse paso hasta los espacios de representación popular. Su sola postulación debería ser motivo de escándalo, pero en cambio parece naturalizada, como si el prontuario se hubiese convertido en mérito.

Kudeelp Singh supo estar involucrado en un asalto en banda y a mano armada, un hecho de extrema gravedad que, en cualquier sociedad con instituciones fuertes, lo hubiese inhabilitado de por vida para ocupar un cargo público. Sin embargo, no sólo habría sorteado sin consecuencias aquel episodio, sino que logró ser intendente de Rosario de la Frontera, consolidando un poder territorial que parece blindado a toda sospecha.

Hoy, con esos mismos antecedentes aún sin esclarecer del todo, vuelve a aspirar a un cargo público. Y lo hace amparado por un sistema que no exige explicaciones, que calla, que mira para otro lado. ¿Cómo se entiende que alguien señalado por delitos tan graves pueda construir una carrera política sin rendir cuentas ante la justicia ni ante la sociedad?

Distintas versiones locales indican que Singh estaría vinculado a prácticas clientelares, manejo poco claro de fondos públicos y presuntas redes de favores políticos y de trata de diversa especie, que le habrían permitido sostenerse en el poder. Se habla de connivencia con sectores judiciales y policiales, de presiones a medios y opositores, y de una estructura que lo habría convertido en un actor intocable en su municipio.

La falta de acción por parte de los organismos de control no sólo favorece este tipo de perfiles, sino que envía un mensaje desolador a la ciudadanía: delinquir no es un obstáculo, sino un atajo en la política contemporánea. Porque si alguien señalado por un asalto a mano armada puede convertirse en intendente y luego en candidato, entonces el mensaje es claro: la impunidad es rentable.

Es necesario que los partidos políticos asuman responsabilidad en la selección de sus candidatos. No se trata solo de legalidades, sino de legitimidades. De límites éticos. De valores. Y de no entregar las llaves del Estado a quienes podrían haber actuado como enemigos del propio Estado de derecho.

En Rosario de la Frontera, la política no puede seguir siendo un refugio para quienes acumulan sospechas en lugar de méritos. La democracia necesita transparencia, no prontuarios. Y necesita líderes con vocación de servicio, no con cuentas pendientes. Informa Voces Críticas. 

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