Escándalo total
Julieta Makintach, la jueza del juicio por Diego Maradona, negó las acusaciones y se negó a apartarse
ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) En medio de una fuerte tensión en la sala del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 3 de San Isidro, la jueza Julieta Makintach rompió el silencio y defendió su continuidad al frente del juicio por la muerte de Diego Maradona. Lo hizo durante la vigésima audiencia del debate oral, luego de que salieran a la luz imágenes de un supuesto documental sobre el proceso que la tendría como protagonista y que fue filmado sin el aval de las partes involucradas.
“No me voy a apartar. No voy a dar lugar a la nulidad de este debate porque no lo merece”, dijo la magistrada al iniciar su descargo frente a una sala colmada de imputados, familiares del Diez, y representantes del Ministerio Público Fiscal. Según expresó, todo se trata de una “gran operación mediática” en su contra.
Makintach explicó que accedió a una entrevista con una amiga de la infancia para hablar sobre la Justicia y que las imágenes difundidas corresponden a ese encuentro. “Era material íntimo, crudo, grabado un domingo a las cinco de la tarde. ¿Eso lo convierte en algo prohibido o ilícito?”, cuestionó.
Sin embargo, las pruebas presentadas por el fiscal Patricio Ferrari en la audiencia complicaron seriamente su situación. Según expuso, la jueza habría tenido un rol activo en un proyecto audiovisual titulado Justicia Divina, una serie de seis capítulos sobre el juicio por la muerte del ídolo argentino. Incluso, se mostró un tráiler y documentos que describen el contenido, con reconstrucciones del fallecimiento de Diego Maradona y declaraciones de la propia jueza sobre pruebas del caso.
Pruebas cada vez más comprometedoras
“Makintach volvió a mentirnos en la cara. No fue una entrevista: hubo un documental, con guion, estructura y grabaciones”, disparó Ferrari, quien junto a Cosme Iribarren encabeza la acusación pública. En ese sentido, detalló que el material encontrado incluye testimonios filmados de la jueza relatando detalles confidenciales del proceso, como peritajes y declaraciones de testigos.
El fiscal también reprodujo un video clave donde la magistrada reconoce que fue contactada para hacer “un documental”, contradiciendo sus declaraciones públicas. “¿Quién va a pensar que un juez va a mentir? ¿Y cómo vamos a confiar en que va a fallar justamente?”, planteó Ferrari, al tiempo que solicitó formalmente su recusación.
Makintach, visiblemente alterada, intentó en varias ocasiones pedir la palabra durante la exposición de la Fiscalía, pero sus colegas en el tribunal, Maximiliano Savarino y Verónica Di Tommaso, le negaron la intervención.
Pese a las evidencias, la jueza insistió en que su imparcialidad no está comprometida y que aún no ha formado convicción sobre el caso. “Ni mi almohada sabe qué voy a decidir. Estoy esperando la prueba para formar convicción”, sostuvo. “No hay sospecha de falta de neutralidad”, concluyó.
Mientras tanto, la causa penal paralela que investiga su rol en el documental avanza bajo la órbita de los fiscales Carolina Asprella, Cecilia Chaieb y José Amallo. Ya fueron identificadas cuatro personas que habrían participado en las grabaciones dentro del tribunal. Con un proceso judicial en curso y el juicio por la muerte del Diez aún lejos de su resolución, el futuro de Makintach como jueza del caso pende de un hilo. Informa Voces Críticas.