ANDIS
Discapacidad en crisis: prestadores sin pago, familias desesperadas y silencio oficial
ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) En las últimas semanas, distintas organizaciones de personas con discapacidad, profesionales del sector y familias de todo el país han intensificado sus protestas ante lo que definen como un abandono sistemático por parte del Estado nacional. Reclaman el fin del ajuste, el restablecimiento de pagos a prestadores y la urgente reestructuración del sistema, que hoy se encuentra en situación crítica.
En Salta, Luis González, padre de niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y miembro de una asociación de familiares de personas con discapacidades, expresó su preocupación: “Esto es mucho peor que una pandemia. Estamos frente a un genocidio social”, sentenció en declaraciones a medios locales.
Acusaciones a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS)
Los reclamos también apuntan directamente a la conducción de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Según denuncias de padres y referentes, en un encuentro reciente con familiares de niños con TEA, el director ejecutivo del organismo, Diego Spagnuolo, habría declarado que “la discapacidad no es un problema del Estado”, y que “las familias deben hacerse cargo por su cuenta”.
Estas afirmaciones generaron indignación y alarma en todo el país, especialmente en un contexto donde los pagos a prestadores se encuentran paralizados, los servicios especializados en discapacidad sufren una desregulación creciente y muchas instituciones han tenido que suspender prestaciones por falta de recursos.
Un reclamo federal
Las movilizaciones no se limitaron a Salta. En las últimas semanas, hubo protestas y asambleas en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y otras provincias, todas con un mismo reclamo: que el Estado garantice los derechos básicos de las personas con discapacidad, tal como establece la legislación vigente y los tratados internacionales que Argentina suscribe.
Desde el sector advierten que, de no mediar una respuesta institucional urgente, el impacto social será irreversible. “La situación ya es desesperante. No podemos más. Necesitamos respuestas concretas, no indiferencia ni desidia”, remarcó González. Informa Voces Críticas.