Abusos eclesiásticos
Privilegios y encubrimiento: el escándalo detrás del caso del exobispo de Orán, Gustavo Zanchetta
SALTA (Redacción Voces Críticas) A más de un año de haber sido condenado por abuso sexual agravado, el exobispo de Orán Gustavo Zanchetta continúa sin cumplir su sentencia en una cárcel común. Pese a que el Tribunal de Impugnación de Salta ya dictó una sentencia firme, el religioso permanece fuera del sistema penitenciario, alojado actualmente en Salta Capital, mientras se reacondiciona su lugar de detención en el convento Nuestra Señora del Valle, en Orán.
Zanchetta estuvo más de un año en Roma, donde viajó con permiso extraordinario por supuestos problemas de salud, y recibió atención en el hospital Gemelli —el mismo donde se atiende el Papa—. Antes de eso, solo pasó cuatro meses en una cárcel común, situación que generó fuertes críticas desde organizaciones de derechos humanos y víctimas.
La Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos fue contundente en su denuncia. Matías Montes, referente del colectivo, expresó: “Estuvo apenas cuatro meses en una cárcel. Después, por un supuesto problema de salud, fue trasladado al convento. Y de ahí, a Roma. Nunca cumplió su condena como cualquier ciudadano común”.
Montes también criticó duramente al obispo actual de Orán, Luis Antonio Scozzina, quien autorizó la prisión domiciliaria del condenado en el convento. “Gustavo Zanchetta fue beneficiado desde el primer momento. Le queda un año y medio de condena, pero estamos convencidos de que logrará la libertad antes”, aseguró.
Acusaciones de encubrimiento y manejo de fondos
La Red también planteó dudas sobre los fondos utilizados durante la estadía del exobispo en Europa. “¿Quién pagó su estadía en Roma, sus pasajes, sus tratamientos? Seguramente el dinero salió de la colecta de los fieles. Eso también es encubrimiento”, afirmó Montes.
Además, señaló que la Iglesia sigue protegiendo institucionalmente a los abusadores, y se mostró escéptico frente al nuevo liderazgo eclesiástico. “El nuevo Papa, León XIV, tiene denuncias de encubrimiento en Perú. Si eso no cambia, todo seguirá igual”.
Desde la Red reclaman que se cumpla la condena efectiva en cárcel común, tal como había prometido el propio obispo Scozzina una vez que la sentencia quedara firme. “Lo están esperando para volver a alojarlo en el convento. ¿Quién más tiene ese privilegio?”, concluyó Montes. Informa Voces Críticas.