Escándalo en Güemes: violencia en el Concejo y duras críticas al intendente Kety Rosso
SALTA (Redacción Voces Críticas) La política de General Güemes atraviesa uno de sus momentos más tensos tras un episodio de violencia en el Concejo Deliberante, que derivó en la expulsión de tres empleadas y en un fuerte debate sobre la conducta de los ediles.
El lunes, la oficina de la concejal de Güemes, Julieta Gómez fue escenario de un altercado físico con la familia del concejal Darío Nieva. Según testigos, la discusión comenzó cuando Lorena Nieva, hermana y secretaria privada del edil, ingresó junto a su madre para increpar a Gómez por presuntas declaraciones ofensivas. La confrontación escaló hasta llegar a una cachetada contra Gómez, lo que derivó en forcejeos entre las secretarias de la edil y la familia Nieva.
El enfrentamiento terminó en la comisaría local con denuncias cruzadas y motivó el despido inmediato de las tres empleadas involucradas: las dos secretarias de Gómez y la hermana de Nieva.
Comisión de ética y fractura política
Tras el episodio, el Concejo de Güemes resolvió crear una comisión de ética para evaluar el comportamiento de Gómez, a quien acusan de mantener un trato agresivo con personal del recinto desde que rompió con el oficialismo. La edil respondió que se trata de una maniobra para silenciar su rol crítico dentro del cuerpo legislativo.
La relación entre Julieta Gómez y el intendente Carlos Rosso se deterioró luego de las elecciones de mayo, cuando la edil denunció que le retiraron el apoyo para su reelección. Desde entonces, se convirtió en una de las voces opositoras más duras dentro del Concejo.
En la última sesión, Gómez fue la única concejal en votar contra las cuentas 2024 y el presupuesto 2025, alegando falta de recursos para áreas prioritarias y partidas “excesivas” para otras dependencias. Sus críticas trascendieron en medios locales y aumentaron las tensiones con el oficialismo.
Declaraciones cruzadas
La concejal negó haber hecho comentarios ofensivos sobre la salud del concejal Nieva o de su hijo, como sostienen sus familiares: “Jamás haría comentarios sobre temas personales. Esto es una reacción política a mi rol como contralora del manejo de los fondos públicos. Quieren silenciarme”.
Además, apuntó directamente contra el intendente Rosso: “Sé que hay funcionarios que están buscando amedrentarme. Esa no es la forma de evitar que se sepan las cosas que se hacen mal”.
Impacto institucional
El episodio puso en evidencia la crisis política en Güemes y dejó al descubierto la falta de canales de diálogo dentro del Concejo Deliberante. Para la ciudadanía, la violencia dentro del recinto representa un grave deterioro institucional que erosiona la confianza en sus representantes y plantea dudas sobre la capacidad de la clase política local para resolver diferencias de manera democrática. Informa Voces Críticas.