TRANSPORTE PÚBLICO
El boleto estudiantil vuelve a estar en debate: quiénes quedan alcanzados y quiénes no
Salta (Redacción Voces Críticas) El boleto estudiantil gratuito volvió a instalarse en la agenda pública tras las medidas adoptadas por la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT), que habían fijado condiciones académicas para mantener el beneficio. La situación generó cuestionamientos de parte de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), organizaciones de usuarios y estudiantes, que reclamaron por lo que consideraban una restricción arbitraria.
Entre los puntos más criticados figuraban la obligación de aprobar al menos dos materias por año y la exclusión de quienes ya hubieran accedido al pase en calidad de ingresantes en períodos anteriores. Para los detractores de la medida, esas exigencias excedían las competencias del organismo de transporte.
El conflicto se originó a principios de 2024, cuando SAETA demoró la habilitación del beneficio del boleto estudiantil, pese a que la UNSa había presentado los padrones en tiempo y forma. Desde entonces, las tensiones fueron en aumento y dieron lugar a un fuerte enfrentamiento entre la universidad y el gobierno provincial.
La propia UNSa se posicionó en contra de las restricciones y acompañó las gestiones estudiantiles en defensa del boleto, sumándose como amicus curiae en el proceso. Finalmente, la presentación realizada por Usuarios y Consumidores Unidos (UCU) y el estudiante Alejo Tristan Rivera logró que la controversia avanzara en los tribunales.
El fallo conocido recientemente dejó sin efecto los requisitos del boleto estudiantil cuestionados y además pidió a la AMT y a la UNSa abrir un diálogo con representantes de los alumnos para elaborar un esquema de regulación que evite abusos, pero que no limite derechos adquiridos. La resolución, sin embargo, no incluyó la condena por daños punitivos solicitada por los demandantes.