2026-01-26

INCREÍBLE

Reclamos y sorpresa en Embarcación por la llamativa respuesta del intendente sobre su sueldo

El episodio se produjo cuando el jefe comunal analizaba la situación económica local
Por Redacción Voces Críticas

Salta (Redacción Voces Críticas) La ciudad de Embarcación volvió a quedar en el centro de la escena política luego de una entrevista radial que dejó más dudas que certezas sobre la conducción del municipio. En medio del debate por los salarios estatales, el intendente Carlos Hugo Funes admitió que los haberes son bajos, pero sorprendió al no poder precisar cuánto percibe él mismo, una respuesta que rápidamente generó repercusiones entre empleados y vecinos.

El episodio se produjo cuando el jefe comunal analizaba la situación económica local y justificaba el veto a un pedido de aumento impulsado por concejales. Según explicó, el municipio arrastra limitaciones presupuestarias y no cuenta con recursos propios para otorgar mejoras por fuera de las paritarias provinciales. Sin embargo, en Embarcación la discusión tomó otro tono cuando la conversación giró hacia su ingreso personal.

Durante la charla, Funes sostuvo que “no hay ninguna duda” de que los sueldos municipales son insuficientes y atribuyó el deterioro a la inflación de los últimos años. También señaló que los montos actuales provienen de la gestión anterior. A pesar de ese diagnóstico crítico sobre la realidad laboral en Embarcación, su postura perdió fuerza cuando intentó esquivar la consulta sobre cuánto gana como intendente.

Ante la pregunta directa, el mandatario ensayó una respuesta ambigua. Entre risas, dijo que no recordaba el número exacto y estimó que ronda los dos millones ochocientos mil pesos, aclarando que el dinero “entra al cajero y se va gastando”. La frase se viralizó con rapidez en Embarcación, donde muchos trabajadores remarcan que sus ingresos están muy lejos de esa cifra y que llegar a fin de mes se volvió cada vez más complejo.

El contraste entre el discurso oficial y la realidad cotidiana fue lo que más molestó puertas adentro del municipio. Empleados y vecinos plantearon que resulta difícil hablar de ajustes o falta de fondos cuando la máxima autoridad no puede precisar su propio salario. En Embarcación, el episodio no solo abrió un nuevo frente político, sino que reavivó el debate sobre la transparencia y la distancia entre la dirigencia y las necesidades concretas de la comunidad.

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