CUIDADO ESTIVAL
Descubrí las claves para cuidar las uñas durante el verano: protégelas del sol, agua y quiebres
Las uñas cumplen una función protectora fundamental y, al mismo tiempo, funcionan como un espejo del estado general de la salud. Cambios en su color, textura o resistencia pueden alertar sobre deficiencias nutricionales, alteraciones metabólicas o la acción de agentes externos. Mantenerlas fuertes y saludables requiere una combinación de alimentación equilibrada, higiene adecuada y rutinas de cuidado específicas, especialmente durante el verano.
Con la llegada de las altas temperaturas, factores como el sol, el agua y la arena incrementan el riesgo de deterioro. Por eso, adoptar medidas preventivas y adaptar los cuidados al clima se vuelve clave para evitar daños y conservar la integridad de las uñas.
Durante la temporada estival, las uñas quedan más expuestas a condiciones que favorecen su debilitamiento. La radiación solar, la humedad constante y el contacto frecuente con arena o productos químicos presentes en piscinas pueden alterar la estructura de la lámina ungueal. Los baños prolongados en el mar o en piletas, lejos de hidratarlas, suelen provocar resequedad, aumentando la fragilidad y el riesgo de roturas.
La radiación ultravioleta también cumple un rol clave en este proceso, ya que degrada la queratina, la principal proteína que componen las uñas. Como consecuencia, pierden brillo y se vuelven más quebradizas. A esto se suma que el clima cálido incrementa la sudoración, creando un ambiente propicio para la proliferación de bacterias y hongos que pueden generar infecciones en la zona periungueal.
Cómo cuidar las uñas en verano
- Para reducir el impacto de los agentes propios de la estación, los especialistas recomiendan mantener las uñas cortas y limpias, una medida simple que disminuye el riesgo de lesiones y evita la acumulación de suciedad.
- Al limarlas, es preferible optar por limas de vidrio, cartón o diamante, ya que las metálicas pueden dañar la placa ungueal y favorecer las roturas.
- La hidratación es un paso clave: aplicar crema en manos y uñas antes de dormir permite que los activos actúen durante la noche.Informa Voces Críticas.
- A lo largo del día, secar bien las manos y las uñas después de cada baño ayuda a prevenir el exceso de humedad, uno de los principales factores de debilitamiento.
- El uso de guantes de goma al manipular productos de limpieza protege frente a químicos agresivos que afectan la estructura ungueal.
- Las cremas con protección solar también son importantes, aunque se recomienda retirar los restos de las uñas para evitar que interfieran con la manicura.
En cuanto a los esmaltes, los tonos oscuros o intensos suelen resistir mejor la decoloración causada por el sol y el cloro. Los especialistas aconsejan alternar períodos de uso con descansos y elegir productos libres de sustancias químicas agresivas, para permitir que las uñas se recuperen y mantengan su fortaleza natural.