DEBATE HISTÓRICO
Con 42 votos a favor, la reforma laboral cruzó el Senado y traslada la tensión a Diputados
Argentina (Redacción Voces Críticas) La reforma laboral logró avanzar este miércoles en el Senado tras una extensa sesión que culminó con 42 votos a favor y 30 en contra, otorgándole al Gobierno una victoria política significativa. El proyecto, considerado una de las piezas centrales del programa oficial para dinamizar el empleo privado, ahora será girado a la Cámara de Diputados, donde se espera una nueva instancia de discusión.
Con esta aprobación, la reforma laboral da un paso estratégico dentro del calendario legislativo del oficialismo, que pretende convertirla en ley antes del 27 de febrero. El respaldo incluyó a legisladores de La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y diversos bloques provinciales, además del apoyo indirecto de gobernadores que jugaron un rol clave en la construcción de mayorías.
Durante más de quince horas de debate, la reforma laboral fue defendida como una herramienta para reducir litigiosidad, incentivar la contratación formal y establecer nuevas modalidades de relación entre empleadores y trabajadores. Entre los puntos centrales figuran la creación del banco de horas, límites a las indemnizaciones, habilitación de convenios por empresa y cambios en el régimen de huelga en servicios esenciales.
La votación en general se concretó pasada la una de la madrugada y evidenció el alineamiento de sectores aliados al Gobierno. La reforma laboral también generó un fuerte contrapunto con el interbloque peronista, que calificó la iniciativa como inconstitucional y anticipó que insistirá con objeciones técnicas y políticas cuando el proyecto llegue a la Cámara baja.
Uno de los ejes más debatidos dentro de la reforma laboral fue la creación del Fondo de Asistencia Laboral, destinado a cubrir despidos mediante aportes empresariales diferenciados entre grandes compañías y pymes. También se ratificó que los salarios deberán abonarse a través de entidades bancarias y se mantuvieron topes a los aportes sindicales y empresariales, lo que generó cruces en el recinto.
El tramo final
En el tramo final del debate, referentes oficialistas defendieron la reforma laboral como una actualización necesaria frente a lo que definieron como un esquema normativo “anclado en el pasado”. Desde la oposición, en cambio, insistieron en que la norma afecta derechos adquiridos y cuestionaron la velocidad del tratamiento parlamentario.
La sesión contó con la presencia de figuras centrales del Ejecutivo, lo que reforzó el peso político de la discusión. Tras la aprobación del Presupuesto 2026, la reforma laboral se convierte así en uno de los proyectos más relevantes para la estrategia legislativa del Gobierno, que busca consolidar una agenda de reformas estructurales.
Ahora, el foco se traslada a Diputados, donde la reforma laboral enfrentará un nuevo escenario de negociación. Si el oficialismo logra replicar la mayoría obtenida en el Senado, podría sellar una de sus reformas más ambiciosas desde la sanción de la Ley Bases, en medio de un clima político que promete mantener la tensión en el Congreso durante las próximas semanas.