2026-04-09

PRIVILEGIOS PARA ALGUNOS

Gabriela Flores, acorralada: pasajes para su hijo y movimientos por más de $11 millones

La diputada libertaria Gabriela Flores quedó otra vez en el centro de la polémica
Por Redacción Voces Críticas

SALTA (Redacción Voces Críticas) La diputada nacional Gabriela Flores vuelve a quedar en el centro de la polémica tras admitir que su hijo pudo haber utilizado pasajes oficiales del Congreso, en medio de nuevas críticas por el uso de recursos públicos y el manejo de sus finanzas personales.

La controversia crece porque la propia legisladora libertaria reconoció que su hijo viaja con frecuencia a Buenos Aires y que “en alguna oportunidad puede haber usado pasajes del Congreso”, lo que reavivó cuestionamientos sobre el uso discrecional de beneficios estatales.

Pasajes, privilegios y contradicciones

El caso de Gabriela Flores se da en un contexto donde desde La Libertad Avanza se promueve un discurso de ajuste, austeridad y recorte del gasto público. Sin embargo, este episodio expone una contradicción directa entre ese mensaje y las prácticas denunciadas.

Según la normativa vigente, los pasajes están destinados a funciones oficiales, por lo que su utilización para fines personales —como traslados familiares— genera un fuerte rechazo social y político.

Gastos millonarios bajo la lupa

A esta situación se suma otro dato que generó ruido: registros públicos muestran que Gabriela Flores habría manejado cifras millonarias en sus cuentas, con movimientos que superan los $11,5 millones en un mes.

Entre las entidades vinculadas aparecen bancos nacionales e internacionales, además de plataformas digitales, lo que abre interrogantes sobre el origen, la administración y la coherencia de esos fondos en relación con su rol público.

Críticas y desgaste político

El doble cuestionamiento —uso de pasajes oficiales y elevados movimientos financieros— golpea de lleno la imagen de Gabriela Flores y, por extensión, de La Libertad Avanza en Salta.

Desde distintos sectores ya hablan de privilegios, falta de transparencia y un uso discrecional de recursos que contrasta con el discurso anticasta que impulsa el espacio libertario.

Un caso que escala

La situación podría escalar en los próximos días si se profundizan las investigaciones o si se impulsan pedidos de explicaciones formales. Mientras tanto, el episodio alimenta el malestar social en un contexto económico delicado.

El caso de Gabriela Flores vuelve a poner en discusión los límites éticos del uso de recursos públicos y la distancia entre el discurso político y las prácticas reales.

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