2026-07-11

SABOR ARGENTINO

El secreto mejor guardado para preparar la receta de pastelitos criollos: bien crocantes y con hojaldre perfecto

Con una técnica sencilla y algunos consejos clave es posible conseguir una textura irresistible para disfrutar de una de las recetas más tradicionales del país
Por Redacción Voces Críticas

Cualquier fin de semana invita a bajar el ritmo, compartir unos mates y disfrutar de los sabores de las recetas más tradicionales. En ese plan, los pastelitos criollos ocupan un lugar especial en la mesa, gracias a su masa crocante y a ese relleno dulce que los convierte en un clásico infaltable de las meriendas.

Aunque muchas personas creen que la preparación del hojaldre en casa es una tarea complicada, existe un método práctico que permite obtener un resultado liviano, con capas bien marcadas y sin invertir demasiado tiempo. Con pocos ingredientes y una técnica sencilla, es posible lograr pastelitos caseros dignos de una panadería.

La clave está en combinar una masa base simple con un hojaldrado exprés a partir de grasa y almidón de maíz. Ese procedimiento genera las capas características que se abren durante la fritura y aportan la textura crujiente que distingue a esta receta tradicional.

Ingredientes

Para la masa base:

  • 500 gramos de harina 0000.
  • 50 gramos de grasa vacuna o manteca.
  • 1 taza de agua tibia.
  • 1 pizca de sal.
  • 1 cucharadita de jugo de limón.

Para el hojaldrado:

  • 100 gramos de grasa derretida.
  • Almidón de maíz (maicena).

Para el relleno:

  • Dulce de membrillo o dulce de batata.

Para el almíbar:

  • 1 taza de azúcar.
  • 1 taza de agua.
  • Granas de colores o azúcar impalpable para decorar (opcional).

Preparación

  1. Mezclá los ingredientes de la masa base hasta formar una preparación homogénea, sin amasar en exceso. Tapá y dejá reposar durante 20 minutos.
  2. Estirá la masa en forma de rectángulo, pincelá toda la superficie con grasa derretida y espolvoreá una fina capa de maicena.
  3. Doblá la masa a la mitad, volvé a estirarla y repetí el procedimiento con grasa y maicena. Realizá un último doblez y llevá la masa a la heladera durante 15 minutos.
  4. Estirá nuevamente hasta lograr un espesor de entre 2 y 3 milímetros y cortá cuadrados para formar los pastelitos.
  5. Pisá el dulce de membrillo o de batata con unas gotas de agua tibia hasta obtener una textura firme pero maleable. Colocá una cucharadita en el centro de cada cuadrado. Informa Voces Críticas.
  6. Humedecé únicamente la zona que rodea el relleno, evitando los bordes exteriores. Cubrí con otro cuadrado de masa colocado en diagonal, presioná alrededor del dulce para eliminar el aire y formá los pliegues característicos con los dedos.
  7. Freí los pastelitos en aceite o grasa a unos 140 °C para que el hojaldre comience a abrirse. Mové suavemente las puntas con un tenedor y, cuando las capas estén desplegadas, aumentá la temperatura para dorarlos y dejarlos bien crocantes.
  8. Para el almíbar, herví partes iguales de azúcar y agua durante 5 a 7 minutos, sin revolver, hasta obtener una consistencia liviana.
  9. Escurrí los pastelitos durante un minuto sobre papel absorbente y sumergilos todavía calientes en el almíbar templado. Retiralos de inmediato y decoralos con granas de colores o azúcar impalpable antes de servirlos.

El resultado son pastelitos dorados, livianos y con un hojaldre bien abierto, ideales para acompañar un mate durante una tarde de descanso. Siguiendo estos consejos, el relleno permanecerá en su lugar y cada bocado conservará el equilibrio perfecto entre crocancia y dulzura.

Te puede interesar