CONSEJO CLAVE
Ni la heladera ni la mesada: descubrí dónde guardar el café para que conserve todo su sabor y aroma
Para millones de personas, el café forma parte de la rutina diaria y su aroma es uno de los aspectos más valorados al momento de disfrutar una taza. Sin embargo, esa frescura característica puede deteriorarse antes de tiempo cuando el producto no se almacena de manera adecuada.
Aunque existe la creencia de que la heladera ayuda a conservarlo mejor, especialistas en conservación de alimentos advierten que esta práctica suele ser contraproducente. La humedad, las variaciones de temperatura y la capacidad del café para absorber olores externos pueden afectar tanto su aroma como su sabor.
Los expertos coinciden en que la mejor alternativa es guardarlo en un recipiente hermético, limpio y opaco, ubicado en un lugar fresco y seco, protegido de la luz solar y de cualquier fuente de calor. Una alacena cerrada, lejos del horno o de la cocina, suele ofrecer las condiciones más adecuadas para preservar sus cualidades. Informa Voces Críticas.
Además, recomiendan trasladar el café a un envase con cierre seguro cuando el paquete original no garantice una protección suficiente. Los recipientes de vidrio oscuro o de acero inoxidable apto para alimentos suelen ser las opciones más elegidas, ya que ayudan a reducir la exposición al aire, la humedad y la luz, factores que aceleran su deterioro.
Respecto de la refrigeración, los especialistas explican que el interior de una heladera genera un entorno poco favorable para este alimento. A eso se suma que el café absorbe con facilidad los aromas de otros productos almacenados cerca, lo que puede alterar notablemente sus características originales.
Otra recomendación habitual es adquirir café en grano y moler únicamente la cantidad necesaria antes de cada preparación. De esta forma, los aceites naturales responsables del aroma y del sabor se conservan por más tiempo. Mantener el envase bien cerrado, utilizar utensilios secos y comprar cantidades acordes al consumo habitual son medidas simples que permiten disfrutar una bebida más fresca desde la primera hasta la última taza.