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sábado 11dejuliode 2026

ENTREVISTA

Martín Lousteau: 'Si el PRO repite la tentación de cerrarse, vamos a seguir diciendo las cosas que pensamos”

Voces Críticas entrevistó al diputado nacional, abordando distintos temas
Martín Lousteau: 'Si el PRO repite la tentación de cerrarse, vamos a seguir diciendo las cosas que pensamos”
Martín Lousteau: 'Si el PRO repite la tentación de cerrarse, vamos a seguir diciendo las cosas que pensamos”
Por Redacción Voces Críticas
lunes 19 de noviembre de 2018

SALTA.- Voces Críticas entrevistó al diputado nacional Martín Lousteau, abordando los temas económicos que aquejan hoy al país, su pensamiento y propuestas y cómo se encuentra plantada la Unión Cívica Radical en el escenario electoral próximo.

Voces Críticas: ¿Cómo ve la situación económica actual del país?

Martín Lousteau: La veo con preocupación como la ven todos los argentinos por lo coyuntural. Una economía que está un poquito estrangulada, con una inflación muy alta, pero además una preocupación extrema que tenemos ahora los argentinos, donde son los mismos problemas que venimos teniendo hace mucho tiempo, y eso es lo que me parece que vale la pena discutir, por eso yo celebro que haya un radicalismo que quiera dar discusiones internas para dar soluciones externas, que es lo importante, y para eso hay que tener identidad e ideas claras.

V. C.: ¿Cómo salimos de la situación económica actual?

M. L.: Diagnosticándola como corresponde. En primer lugar, si diagnosticamos livianamente, si pensamos solamente que esta situación es actual, deberíamos tener en cuenta que esto es una coyuntura donde Argentina está atrapada en esa situación hace 45 años, con bajo crecimiento, donde hoy tenemos cinco veces más pobreza que hace medio siglo que la educación y la salud están peor, esto es mucho más difícil; si

diagnosticamos como corresponde y somos severos en el diagnóstico, tenemos mucha más chance de construir un futuro distinto y hay que volver a dotar al Estado de la potencia que debe tener, no del tamaño, de la potencia para resolver los problemas. Le tenemos que devolver el Estado a la clase media, a la cual le robamos el Estado, y a todos aquellos argentinos, que son el 30 % y que deberían ser clase media, los tenemos condenados a la pobreza.

V. C.: ¿Cuál es la clave para poder bajar la inflación?

M. L.: Esto es producto de un mal diagnóstico realizado, de reaccionar mal en el momento que tuvimos la corrida cambiaria y no comprender qué era lo que estaba ocurriendo. Ahora la única manera en la que se está moderando la inflación es con una recesión muy severa, entonces la verdad que, el producto de los errores acumulados, los hemos centrado en la peor manera, de desacelerar la inflación, la peor manera, y cuando me refiero a errores acumulados, me refiero a que Cambiemos recibió el Triángulo de las Bermudas de la economía, o sea, no hay que subestimar la herencia.

La herencia es extremadamente compleja porque, por un lado, uno tenía un proceso inflacionario en curso y precios, que había que corregir, un cepo en el dólar, había tarifas, y por el otro lado, tenías un déficit fiscal muy grande y además una economía que hacía 5 años que no crecía. Entonces, no era que el desafío era fácil. Ahora, los desafíos difíciles requieren convocar, requieren abrirse, requieren compartir diagnóstico, requieren discutir las medidas de otra manera, y me parece que estamos acá por eso, porque queremos discutir de otra manera, queremos discutir de otra manera hacia adentro, y queremos discutir de otra manera hacia afuera, pero es imposible dar esas discusiones, dar esos debates, si uno no tiene un diagnóstico previo, entonces yo celebro que haya un radicalismo joven, pujante, con una visión clara de que es lo que quiere construir, que sea heredero de los principios y valores del pasado, pero no tenga por qué hacerse cargo de errores que no le competen.

Creo que hay un radicalismo nuevo que está surgiendo a la luz de eso y que está viendo un diagnóstico más profundo. No está subestimando lo que le pasa a la Argentina y tiene muchas ganas de trabajar, tiene muchas ganas de devolverle el Estado a la clase media, poniendo las prioridades correctas y gestionándolo con honestidad.

V. C.: ¿En qué radican estos errores que tuvo el Gobierno nacional?

M. L.: Me parece que en primer lugar los argentinos no podemos hacer nada en virtud de lo que ha pasado durante tantas décadas. Esto es subestimar la magnitud del desafío. Hace 50 años que Argentina viene creciendo la mitad que Brasil, la tercera parte que Chile, la tercera parte de Colombia, la tercera parte de Uruguay, algo está pasando. ¿Hace cuántas décadas que los argentinos tenemos inflación? ¿Hace cuántas décadas que tenemos déficit fiscal? ¿Hace cuántas décadas que la Argentina no crece? ¿Hace cuántas décadas que el dólar es un problema cuando se aprecia o cuando se devalúa? ¿Hace cuántas décadas que el endeudamiento es un problema? ¿Hace cuántas décadas que viene aumentando la pobreza? Bueno, diagnostiquemos como corresponde, entendamos de dónde vienen esas coas y vamos a encontrar soluciones.

V. C.: ¿Qué país tendremos los argentinos con este Presupuesto 2019 que plantea varios ajustes?

M. L.: Cuando uno no es sobrio en la administración de los recursos durante mucho tiempo y tiene déficit acumulado, después tenés que resolver las cosas en una situación mala, que es lo que acaba de pasar. Ahora, a mí me parece que tampoco es que estamos discutiendo cuáles son las prioridades y dónde debemos ajustar.

Yo lo dije en mi discurso en el Congreso, no discutimos un montón de privilegios que hay desparramados, muchos de los cuales los tiene la política, no discutimos nada de eso, entonces después vamos y, en lugar de cortar con bisturí, cortamos con serrucho. ¿Por qué? Porque hay que hacerlo rápido y a contra reloj, si hubiéramos tenido el cuidado, primero, de no engordar gastos que deberíamos engordar, y en segundo lugar, si estaban engordados, hacerlos como corresponde, paulatinamente, ni si quiera estaríamos en la situación en la que estamos hoy.

V. C.: Hoy por hoy, ¿cuál es el papel del radicalismo en Cambiemos?

M. L.: Yo tengo una visión bastante particular. Creo que los lugares no se reclaman, que los lugares se ganan. Los lugares se ganan con capacidad técnica, con voz o con votos después. Los cargos no se reclaman, hay que salir a ganarlos; para salir a ganarlos hay que convencer a la gente y para convencer a la gente tenés que tener ideas, tenés que tener un diagnostico también, como expliqué anteriormente, y después, tenés que tener ganas de debatir esas cosas y de someterte al escrutinio y al voto popular, que es quien decide; entonces, la gente va a decidir. Nosotros tenemos que tener diagnóstico y propuestas, y no tener miedo al dictamen de la gente, acá para poder ganar hay que saber perder.

V. C.: ¿Votos con sello propio o con el sello de Cambiemos?

M. L.: La única manera de poder discutir y corregir el rumbo del país, es tener una identidad. Después, en algunos lugares a nivel nacional se ha ido dando por adentro. En otros lugares no nos han permitido competir por dentro, en la ciudad de Buenos Aires fue uno y acá fue otro, entonces, lo que hay que tener es identidad, porque lo que yo quiero es discutir las cosas correctas, después el lugar, me importa menos, porque lo que queremos es incidir en la decisión pública.

V. C.: ¿El Gobierno nacional está dispuesto a escuchar y dialogar al resto de los ciudadanos?

M. L.: A mí me da la sensación de que han estado encerrados un tiempo largo, pero que la sociedad les está reclamando eso y yo creo que el relamo es bastante grande, porque ¿qué nos pasa a los argentinos? Todos estamos pensando: “Otra vez sopa, esto ya lo vivimos, otra vez nos toca lo mismo”, entonces, cerrarse frente a eso, los argentinos desilusionados nuevamente, parece que requiere un nivel de introspección por parte del Gobierno, por parte de todos los que estamos en la política, diferente.

Lo que quiero es modificar la metodología que se implementa para tomar decisiones, y eso es lo que vamos a hacer; y después en cada lugar, otra vez, a mí me gustaría que hubieran reglas siempre iguales. En el año 2015, una PASO, esa PASO era nacional y tenía reglas. El año pasado algunos dijimos: “Esto se está encerrando, la economía tiene problemas, hay que modificar cierta cuestiones”, y nos dijeron “Si piensan distinto, no pueden discutir con nosotros acá a dentro”, no tuvimos ningún problema, dijimos: “Vamos a discutir igual, de cara a la sociedad’, no hay ningún problema, entonces, yo lo que creo es que una vez que uno tiene una regla, a la regla hay que sostenerla, no modificarla porque me conviene. Hay que sostenerla porque eso es lo que genera la capacidad de que la gente se acerque, confíe, interactúe y de generar nuevos liderazgos, no cerrándose.

V. C.: ¿Cuál es el panorama electoral dentro de Cambiemos para el año que viene?

M. L.: A mí me parece que falta todavía para el año que viene. Lo que sí creo, es que, del otro lado, más allá de que, yo he visto que el Gobernador de Salta ha hecho una foto con otros representantes importantes del peronismo federal. La tendencia que uno aprecia, es que hay una suerte de centrifugación, otra vez, hacia una polarización y que el medio se está vaciando. Yo creo que lo que hay que hacer es engordar los diagnósticos y los espacios que van a competir. Del otro lado ya lo estamos viendo, empieza a haber una decantación, una acumulación, para que el peronismo este parado casi todo completo de vuelta.

Me parece que lo que tiene que haber es mucho más volumen de este lado, no encarnado en una persona, encarnado en construir un actor definitivo de la política argentina, que pueda cambiar de liderazgo, someterse a la decisión popular y decir: “Bueno, ahora le toca a otro partido, a otro espacio”, hay que animarse a competir.

V. C.: ¿El radicalismo asume que el Gobierno nacional es el responsable sobre la economía actual del país?

M. L.: Yo ya he intentado, en la ciudad de Buenos Aires, decir que la ciudad se tiene que administrar distinto, y que las prioridades tienen que ser otras, que además la ciudad esta recibiendo mucho dinero, cuando el interior no se pueden dar lujos que en otros lugares son carencias. Entonces, yo tengo discrepancia muy profunda con ese sistema de prioridades. Ahora, para poder hacerse cargo, tenés que plantarte y decirlo, si uno no habla, bueno, después es responsable. Yo soy un afiliado radical reciente por convicción, por ADN familiar, porque he representado al radicalismo en tres elecciones consecutivas y siempre he disputado en contra del PRO. Tengo una visión muy distinta de la que tiene el PRO, de la sociedad, del Estado y de la economía, entonces, yo lo que creo es que nuestra responsabilidad es construir un alternativa lo suficientemente importante que pueda discutir eso de cara a la sociedad.

V. C..: ¿Existiría la posibilidad de no acompañar al PRO durante el 2019?

M. L.: Si el PRO se sigue cerrando…., la vocación nuestra de hacer un espacio bien amplio, bien plural, y otra vez con, debates, diagnósticos y propuestas; siempre lo hemos tenido, pero también es cierto que en la ciudad de Buenos Aires el PRO no ha querido. Entonces, si el PRO repite la tentación de cerrarse, vamos a seguir diciendo las cosas que pensamos.