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El principio del fin

El karma de Juan Carlos I: la caza de elefantes le salió por la culata

El abominable suceso que comenzó a marcar el final del reinado del monarca español
El karma de Juan Carlos I: la caza de elefantes le salió por la culata
El karma de Juan Carlos I: la caza de elefantes le salió por la culata
Por Redacción Voces Críticas
martes 21 de febrero de 2023

Las revelaciones de Juan Carlos I continúan saliendo de su caja de Pandora: infidelidades, corrupción, escándalos. Las repercusiones están a la vista: el exilio en Abu Dabi.

Y hubo una ocasión que roza lo terrible y lo bizarro. Ocurrió en un safari de elefantes en África en el año 2012, al cual asistió junto a su amante de aquel entonces, Corinna Larsen, su hijo pequeño, y nada más ni nada menos que con el padre de este último y primer marido de Corinna, Philip Atkins, quien ante todo imprevisto, terminó teniendo no solo buena relación con el monarca español, sino que también fue un íntimo confidente.

El excéntrico grupo liderado por Juan Carlos I fue a cazar elefantes a Botswana. Aterrizaron allí en el avión privado de Corinna. Las instalaciones eran lujosas; todo un complejo de suites. Y según sus palabras, ella pensaba que asistían a una reunión familiar del monarca. Pero nada más lejos de la verdad.

Mientras ella o Philip acompañaban a su hijo Alexander a safaris apto para menores, el resto iba en helicóptero a matar elefantes, una especie en peligro de extinción y que de forma terrible, era legal en aquella región. El rey emérito pagó una fortuna para disparar a uno y llevarse de trofeo los colmillos de marfil, informa Voces críticas.

Sin embargo, el karma no tardó en llegar. Una mañana, el amante de Corinna Larsen, se despertó mal y se quedó en cama. Lo que realmente sucedía es que el día anterior se había caído mientras estaba yendo al baño borracho, algo que le causó una hemorragia interna. Lo posterior fue una evacuación urgente a España.

Allí, Juan Carlos I, entró al quirófano. Y no hubo manera de detener a la prensa: la noticia del viaje del rey con su amante a un safari de elefantes estaba en todos lados. Pronto, la situación se agravó al filtrarse una foto de una cacería anterior, en el 2006. Y la relación extramatrimonial con Larsen sacudió cada vez más a los medios.

A partir de ese momento, todo fue en picada. La imagen del rey emérito de España empeoró cada vez más hasta terminar exiliado y su examante recibió los peores dardos mediáticos. Actualmente ella está en un proceso judicial por acusación de abuso de parte de Juan Carlos I. La caza de elefantes tiene sus repercusiones.