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jueves 4dejuniode 2026

POR JULIO CASANOVA

Sergio "Topo" Ramos: el Emperador de la Corrupción en Rosario de Lerma

Sergio "Topo" Ramos: el Emperador de la Corrupción en Rosario de Lerma
Sergio "Topo" Ramos: el Emperador de la Corrupción en Rosario de Lerma
viernes 21 de febrero de 2025

SALTA (Por Julio Casanova) Si hay una personificación del clientelismo político enquistado en Salta, es sin duda, Sergio "Topo" Ramos. Un hombre que, con una astucia digna de los peores cálculos políticos, logró parasitar el Estado durante 30 años, enriqueciéndose a costa de los ciudadanos de Rosario de Lerma y perpetuando un sistema de impunidad que, hasta hoy, lo mantiene en el poder. Su currículum no es el de un servidor público ejemplar, sino el de un experto en el saqueo de las arcas municipales.

El récord de la vergüenza: Un intendente preso y reelecto

Pocos políticos en la historia argentina pueden jactarse de haber ganado una elección estando en prisión. Sergio "Topo" Ramos, sin embargo, logró ese hito. Acusado de peculado, su regreso a la intendencia no fue impedido ni por la Justicia ni por el hartazgo ciudadano. En un acto que roza lo surrealista, el pueblo de Rosario de Lerma volvió a poner en el poder a un hombre cuya gestión ha estado marcada por escándalos de corrupción, obras inconclusas y fondos desaparecidos.


Ramos no es un improvisado en el arte de la política turbia. Lo avalan tres décadas de desidia y negociados. Desde su primer mandato como intendente, ha manejado Rosario de Lerma como su feudo personal. Durante 30 años, sus gestiones han estado signadas por un deterioro progresivo de la infraestructura municipal, servicios colapsados y un descontento ciudadano que, paradójicamente, nunca ha sido suficiente para desbancarlo del poder.

Su habilidad no ha estado en la administración eficiente, sino en el arte de la perpetuación. Cuando no fue intendente, fue senador, blindado por fueros que le permitieron esquivar a la Justicia. Ahora, al perder esa protección parlamentaria, la fiscal penal Ana Inés Salinas Odorisio ha solicitado que las causas en su contra continúen, evidenciando que su regreso a la intendencia es, más que un acto democrático, un intento desesperado por resguardarse del alcance de la ley.


El descaro de Ramos no tiene límites. Ahora, con su imagen desgastada pero su ambición intacta, impulsa la candidatura de su esposa, la senadora Leonor Miretti, con el fin de consolidar un régimen dinástico en Rosario de Lerma. La estrategia es clara: seguir manejando los hilos del municipio, asegurando impunidad y manteniendo el control de los recursos públicos para su beneficio personal. Su frase preferida: “A mi, me gusta ganar elecciones”, ha hecho que su “hobby”, termine siendo un lucrativo negocio familiar.

El “Topo” Ramos y la corrupción, un estilo de vida

Las denuncias contra Ramos no son pocas ni menores. En 2020, la Justicia lo acusó de desviar $340.000 destinados a la construcción de viviendas en 2013, obras que nunca se realizaron. En 2023, enfrentó otro proceso por el uso indebido de vehículos oficiales. El pedido de desafuero cuando era senador quedó en la nada, pero ahora que ha vuelto a la intendencia, la pregunta es: ¿hasta cuándo seguirá burlándose de la Justicia y del pueblo?

Si Milei buscara en Salta un emblema de la "casta" que tanto critica, sin duda tendría en Sergio Ramos a un exponente insuperable. Su historia es la de un político que ha convertido el poder en un negocio privado, que ha hecho de la corrupción un método de supervivencia y que ha logrado, con una impunidad alarmante, sortear cada obstáculo que la Justicia le ha puesto en el camino.

El pueblo de Rosario de Lerma está ante una disyuntiva histórica: seguir siendo cómplice de su verdugo o poner fin a la era Ramos. Porque si algo ha quedado claro en estas tres décadas es que para el "Topo", el municipio es una herencia familiar y la corrupción, una tradición.