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jueves 4dejuniode 2026

PREVENCIÓN Y SALUD

En el mes Rosa: conocé los alimentos que podrían reducir el riesgo de cáncer de mama según los expertos

En octubre, especialistas destacan cómo una buena alimentación puede ser clave para reducir el riesgo y fortalecer el bienestar integral de las mujeres
Por Redacción Voces Críticas
miércoles 08 de octubre de 2025

Cada octubre, el mundo se viste de rosa para recordar la importancia de la detección temprana y la prevención del cáncer de mama. Desde 1985, este mes simboliza la concientización global, gracias a la iniciativa impulsada por la American Cancer Society con el apoyo de Betty Ford, ex primera dama de Estados Unidos y sobreviviente de la enfermedad, quien convirtió su experiencia en una poderosa herramienta de sensibilización.

Más allá de los controles médicos y las mamografías regulares, los especialistas subrayan el rol decisivo de la alimentación en la prevención. Aunque los factores genéticos y hormonales tienen su peso, el estilo de vida puede marcar una gran diferencia. Mantener una dieta equilibrada y rica en nutrientes protectores puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer y mejorar la salud general.

mes rosa - cáncer de mama

Verduras de hoja verde

Espinacas, kale, rúcula y acelga son fuente de carotenoides como el betacaroteno y la luteína, antioxidantes que combaten los radicales libres. Estudios internacionales muestran que las mujeres con mayores niveles de estos compuestos en sangre presentan entre un 18 % y un 28 % menos riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Vegetales crucíferos

Brócoli, coliflor y repollo aportan glucosinolatos, compuestos que el cuerpo transforma en isotiocianatos, conocidos por su efecto anticancerígeno. Investigaciones en mujeres asiáticas hallaron que el consumo frecuente de crucíferas se asocia con una menor probabilidad de desarrollar la enfermedad.

Vegetales allium

Ajo, cebolla y puerro destacan por su riqueza en compuestos de azufre y antioxidantes flavonoides. Estudios realizados en Puerto Rico e Irán vincularon su consumo habitual con un menor riesgo de carcinoma mamario.

Frutas cítricas

Naranjas, limones, mandarinas y pomelos aportan vitamina C, folato y flavonoides con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Una revisión científica indicó que su consumo podría reducir un 10 % el riesgo de cáncer de mama, además de fortalecer las defensas y disminuir el estrés oxidativo.

mes rosa - cáncer de mama

Bayas

Arándanos, frutillas y moras son ricas en antocianinas y flavonoides, que protegen las células del daño oxidativo. Un estudio con más de 75 mil mujeres concluyó que quienes “comían bayas con regularidad tenían menor probabilidad de desarrollar cáncer de mama con receptores de estrógeno negativos, uno de los tipos más agresivos”.

Duraznos, manzanas, peras y uvas

Estas frutas combinan fibra y antioxidantes capaces de frenar el crecimiento de células malignas. Investigaciones recientes revelan que consumir al menos dos porciones de duraznos por semana puede disminuir hasta un 41 % el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Pescado graso y frutos secos

Salmón, sardinas y caballa son ricos en ácidos grasos omega-3, selenio y antioxidantes. Una revisión de más de 20 estudios comprobó que quienes consumen más pescado azul presentan un 14 % menos de riesgo de padecer cáncer de mama, gracias a su efecto antiinflamatorio y regulador hormonal. También las nueces, almendras y maní son aliados saludables. “Estudios recientes demostraron que quienes consumen frutos secos varias veces por semana tienen entre dos y tres veces menos riesgo de padecer cáncer de mama, lo que las convierte en un snack saludable y protector”.

Alimentos fermentados

Yogur, kimchi, miso o chucrut aportan probióticos que fortalecen el sistema inmunológico y equilibran la flora intestinal. Según investigaciones recientes, su consumo frecuente podría estar vinculado a un menor riesgo de cáncer de mama. Informa Voces Críticas.

mes rosa - cáncer de mama

Legumbres y granos integrales

Los frijoles, lentejas y garbanzos son ricos en fibra, vitaminas y minerales que ayudan a mantener el equilibrio hormonal. “Un estudio con casi 5.000 mujeres observó que quienes comían legumbres con frecuencia tenían un 20% menos de probabilidad de desarrollar la enfermedad”. A ellos se suman los granos integrales, como arroz integral, quinoa o cebada, que aportan fibra y antioxidantes que contribuyen al bienestar metabólico.

Hierbas y especias

Orégano, cúrcuma, jengibre y perejil contienen compuestos como la curcumina o la apigenina, reconocidos por su acción anticancerígena. Incluir una variedad de especias no solo potencia el sabor de las comidas, sino que también puede ofrecer una capa extra de protección frente al cáncer de mama.