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jueves 4dejuniode 2026

Fuerte acusación de Gustavo Sáenz: habló de aprietes contra peronistas por la reforma laboral

El gobernador consideró que esta dinámica termina perjudicando a las provincias
Por Redacción Voces Críticas
lunes 09 de febrero de 2026

Salta (Redacción Voces Críticas) A horas de una votación clave en el Senado nacional, Gustavo Sáenz volvió a quedar en el centro del escenario político al denunciar presiones internas dentro del peronismo para bloquear el tratamiento de la reforma laboral. El mandatario salteño expuso un clima de aprietes y advertencias dirigidas a diputados y senadores dialoguistas que evalúan acompañar el proyecto impulsado por el Gobierno nacional.

Según planteó Gustavo Sáenz, el foco de las presiones estaría puesto sobre legisladores vinculados a gobernadores del interior, cuyos votos podrían inclinar la balanza en un Congreso atravesado por la paridad. Para el mandatario, la discusión dejó de ser estrictamente técnica o ideológica y se convirtió en una pulseada de poder hacia adentro del justicialismo, donde se intenta disciplinar cualquier postura que no responda al kirchnerismo.

En ese contexto, Gustavo Sáenz fue directo al describir el mecanismo. “Tenemos voluntad de acompañar la reforma laboral y de ayudar, pero también queremos que nos escuchen”, sostuvo, al marcar distancia tanto del alineamiento automático como del rechazo cerrado. Luego fue más allá: “Hay gobernadores y diputados que han sido hasta amenazados con que les iban a intervenir el partido”.

Las declaraciones las realizó en diálogo con Todo Noticias, donde detalló que las advertencias incluyen posibles intervenciones a los PJ provinciales si los legisladores no votan en contra del proyecto. Según explicó, el control del sello partidario funciona como una herramienta de castigo político que condiciona la autonomía de cada distrito.

Para Gustavo Sáenz, la amenaza no es abstracta. Recordó antecedentes recientes en provincias donde la conducción nacional avanzó con intervenciones partidarias tras decisiones legislativas incómodas. “No es una hipótesis, ya pasó. Y amenazan con repetirlo”, señaló, al describir un escenario donde el costo de votar distinto puede implicar perder estructura política y territorial.

El gobernador consideró que esta dinámica termina perjudicando a las provincias. En su mirada, la reforma laboral no debería analizarse solo desde la confrontación partidaria, sino también desde el impacto económico que podría tener en distritos con alta dependencia del empleo privado y las economías regionales. “Acá lo que se defiende muchas veces son privilegios de la política y no las necesidades reales de la gente”, lanzó.

Mientras tanto, Gustavo Sáenz confirmó que mantiene diálogo con la Casa Rosada, aunque aclaró que su postura no responde a alineamientos automáticos. Planteó que el objetivo es conseguir herramientas que favorezcan la inversión y el trabajo en Salta, en un contexto de recesión y caída del consumo que golpea con fuerza al interior del país.

La sesión por la reforma laboral se desarrollará en un clima de máxima tensión, con movilizaciones sindicales, presión partidaria y negociaciones contrarreloj. En ese escenario, las palabras de Gustavo Sáenz dejaron expuesta la interna del peronismo y abrieron un debate más profundo: hasta dónde llega la disciplina partidaria y cuánto margen real tienen los gobernadores para decidir según los intereses de sus provincias.