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jueves 4dejuniode 2026

DESCUBRIMIENTO

Diagnóstico tardío: en Salta crecen los casos de adultos que descubren su autismo a través de sus hijos

Especialistas advierten que muchas personas de más de 40 años pasaron su vida sin saber que tenían esta condición
Por Redacción Voces Críticas
sábado 21 de febrero de 2026

SALTA (Redacción Voces Críticas) En los últimos años, la provincia de Salta registró un fenómeno creciente en las consultas de salud mental: adultos que llegan al diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista (TEA) en la madurez. En muchos casos, el "clic" ocurre de manera inesperada, durante el proceso de evaluación de sus propios hijos.

La licenciada Arianna Wacsman, psicopedagoga especialista en la temática, explicó en diálogo con Aries que esta situación es mucho más común de lo que se piensa. Según la experta, la falta de protocolos y de información que existía décadas atrás hizo que miles de salteños crecieran sintiéndose "diferentes" sin entender el motivo.

El diagnóstico como un espejo familiar

"Me ha pasado que muchos niños terminan ayudando a diagnosticar a sus padres", reveló Wacsman. Este proceso suele darse cuando los progenitores comienzan a reconocer en las devoluciones de los profesionales rasgos que ellos mismos tuvieron durante toda su vida.

La especialista detalló algunos de los indicadores que pueden persistir en el tiempo:

  • Dificultad para mantener el contacto visual.
  • Rigidez extrema frente a cambios en la rutina.
  • Intereses muy específicos o "restringidos".
  • Desafíos en la interacción social y la comunicación.

Sin embargo, Wacsman fue tajante al aclarar que el autismo no es una enfermedad, sino una condición del neurodesarrollo: "Hablamos de un espectro; cada persona es única y ningún rasgo aislado define el diagnóstico".

Derribando mitos: "Sienten, y con mucha intensidad"

La profesional también aprovechó para desmitificar ideas instaladas en el imaginario social. Negó rotundamente que las personas con TEA "vivan en su mundo" o que carezcan de sentimientos. "Sienten, y muchas veces con mucha intensidad. Lo que necesitan es apoyo para aprender a identificar y regular esas emociones", señaló.

Aunque el autismo no tiene cura —precisamente porque no es una patología—, el acompañamiento adecuado transforma la calidad de vida. Para un adulto, ponerle nombre a su condición suele ser un alivio: "Ordena la vida cotidiana y ofrece una explicación a años de incomprensión", sostuvo la psicopedagoga. Informa Voces Críticas